11 de abril de 2002: Jornada de odio y muerte impuesta por el imperialismo y sus lacayos

Hoy a 17 años de este evento que será recordado para siempre por todos los venezolanos, el pueblo honra a las víctimas de esta macabra acción
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11/04/2019 08:00 AM

Tras dos días del llamado a paro patronal impulsado por Fedecámaras y la servil Central de Trabajadores de Venezuela (CTV), y un número importante de pronunciamientos contra el Gobierno del Comandante Supremo Hugo Chávez por parte de efectivos militares activos, factores de la derecha convocan a una concentración en la sede de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en Chuao, como parte del plan golpista que venían orquestando junto al imperialismo norteamericano. 

Ese día 11 de abril tras obtener un importante número de seguidores, el secretario general de la CTV, Carlos Ortega decide señalar la necesidad "que esta marcha, que este río humano marche hacia Miraflores", para así dar continuidad al plan que se había orquestado. 

En medio de la euforia de los presentes, dirigentes de la derecha, "artistas", empresarios y parte de la élite ejecutiva de Pdvsa, suben a la tarima para entre gritos y en lo que parecía una competencia de discursos facistoides, se desatan en llamado a marchar hasta el Palacio de Miraflores

Esta coral estuvo siempre acompañada por los medios de comunicación de la derecha, que venían haciendo usos de campañas antichavistas utilizando para ello todo su poderío y llegando incluso a incrustar mensajes de odio contra los chavistas en dibujos animados. 

"La Batalla final será en Miraflores"

Este fue el título del diario El Nacional en una edición especial que era repartido en kioskos al mediodía de ese jueves, presagiando el baño de sangre que orquestado para justificar la ruptura del orden constitucional y los desmanes que vendrían producto de a instalación de un gobierno de facto. 


Trascurridas las horas y tras una larga caminata los simpatizantes de la derecha comienzan a llegar a las inmediaciones del centro de Caracas, esto ante la notable ausencia de los "líderes" que desde tempranas horas les habían guiado hasta este lugar y es así como apróximadamente a las 2:39 pm es asesinado con un disparo en el corazón, Jesús Arellano, quien se convirtió en la primera víctima de la emboscada que con francotiradores había planificado la derecha

Posteriormente se siguieron suscitando víctimas dentro de los marchantes opositores que se encontraban en la Av. Baralt y de los chavistas que se mantenían concentrados en la Av. Urdaneta sobre el Puente Llaguno, cuyas características delataban la presencia de francotiradores, al ser baleados en su mayoría en la región craneal. 

Esta emboscada asesina que llevaron a cabo francotiradores y efectivos de la Policía Metropolitana, dirigidos por el opositor alcalde metropolitano, Alfredo Peña serviría como justificativo para el golpe de Estado que ya estaba en proceso, dejó al menos 19 muertos y no menos de 120 heridos

El show de los buitres

Tras haberse hecho público por parte de algunas televisoras que formaban parte de esta operación de masacre y golpe de Estado, salta a la palestra el video de un grupo de militares activos de alto rango quienes "desconocen la autoridad del Comandante en Jefe Hugo Chávez y lo instan a renunciar a la Presidencia de la República" y lo acusan de provocar una masacre contra el pueblo pacífico "que hasta ahora ha dejado saldo de al menos seis muertos y decenas de heridos".


Así transcurrieron las horas y en medio de la pugna que se libraba mediáticamente, ya caída la noche se consuma el golpe de Estado, siendo evidenciado el triunfo de la derecha, por un sin fin de programas especiales donde se pasearon los ejecutores y colaboracionistas de esta acción que derramó la sangre de venezolanos e intentó asesinar la naciente esperanza de un pueblo. 

Hoy a 17 años de este evento que será recordado para siempre por todos los venezolanos, el pueblo honra a las víctimas de esta macabra acción por parte de la derecha y levanta las banderas de esos que valientemente resistieron la embestida del imperialismo y sus lacayos, recordándoles que ayer como hoy, todo 11, tiene su 13.  

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