4 muertos y sesenta heridos en los sucesos de ayer (Últimas Noticias, 05 de agosto 1960)

  • La primera masacre del Pacto de Punto Fijo ocurrió hace 62 años, como resultado la reducción de sueldos y despidos masivos efectuados a pocos meses de instalarse el gobierno de Rómulo Betancourt. 
  • Más de 600 policías fuertemente armados, acompañados de digepoles vestidos de civil, se encargaron de reprimir la manifestación de desempleados que protestaban por las medidas económicas de hambre decretadas para eliminar el Plan de Emergencia
  • Cuatro muertos y más de 60 heridos es el saldo de esas manifestaciones ocurridas cuando el Presidente decretó las medidas. A Juan Francisco Villegas Pulido (39 años), natural de La Victoria, estado Aragua, quien se desempeñaba como fotógrafo de plaza, le cayeron encima dos bombas lacrimógenas y tratando de correr se desplomó asfixiado; Rafael Simón Montero, de 30 años, recibió dos balazos en el abdomen y el tórax; por su parte, Rafael Baltazar González sufrió tres heridas por arma de fuego. 
  • Entre los 70 heridos murió posteriormente otro manifestante más. Al respecto Betancourt declaró: “Estos sucesos no tienen proyecciones políticas”. Es decir, para el mandatario, la libre asociación, la libertad de expresión y la lucha sindical por reivindicaciones salariales, no eran parte de los Derechos Políticos y Garantías Constitucionales consagradas en un Estado Democrático.

Contexto: 

  • Ante la disyuntiva de elevar los impuestos a las empresas petroleras y otros gigantes empresariales o negarse a atender las urgentes demandas laborales, aplazadas por diez años de dictadura, Betancourt optó por la segunda. Traicionando a los obreros, campesinos, estudiantes y compañeros de partido disidentes, a quienes destinó el látigo de la represión. 
  • Pese a que el voto obrero y campesino contribuyó a su ascenso al poder, Betancourt se negó al aumento de los impuestos a las grandes compañías y, más bien, puso en acción el “aparato especial” que en combinación con la Digepol allanó liceos, casas sindicales, federaciones campesinas y propinó palizas a dirigentes, quienes en muchas ocasiones no sobrevivían a las mismas.

REDACCIÓN MAZO

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