Dirigentes sociales rechazan diálogo entre la COB y el Gobierno de Bolivia

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Los manifestantes, que sostienen medidas de presión desde hace 46 días en cinco departamentos del país
Foto: Internet

Publicado: 16/06/2026 08:50 AM

Diversas organizaciones sociales y sectores campesinos afines al expresidente Evo Morales han expresado este lunes su rechazo rotundo a cualquier posibilidad de diálogo entre la Central Obrera Boliviana (COB) y el Gobierno del presidente Rodrigo Paz.

Los manifestantes, que sostienen medidas de presión desde hace 46 días en cinco departamentos del país, advirtieron que desconocerán cualquier acuerdo alcanzado por la cúpula sindical si este no cuenta con el respaldo explícito de las bases movilizadas en los bloqueos.

El dirigente campesino Nelson Virreira en entrevista para Telesur calificó la convocatoria al diálogo como un engaño y exhortó al secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, a mantener la coherencia con los principios revolucionarios de la organización.

En la misma línea, líderes de los Interculturales y la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) señalaron que, de concretarse una negociación unilateral, los dirigentes perderían toda autoridad para desmovilizar a los ciudadanos que mantienen el control de las carreteras y que exigen, como demanda innegociable, la renuncia inmediata del mandatario.

El expresidente Evo Morales manifestó su apoyo a la resistencia de los sectores movilizados, quienes han intensificado sus protestas ante la falta de soluciones gubernamentales a la crisis económica y social que atraviesa la nación.

Mientras las asociaciones cocaleras refuerzan los puntos de bloqueo a pesar de las bajas temperaturas, los dirigentes ratificaron su decisión de masificar las medidas de fuerza en todo el territorio nacional, descartando de plano cualquier pacto parcial que no contemple la salida del presidente Paz del poder.

La tensión política se ha visto agravada recientemente por la expulsión y deportación de una delegación argentina de derechos humanos que intentaba verificar denuncias de violaciones a las garantías fundamentales durante las protestas.

Pese a que el Gobierno intenta retomar las conversaciones para frenar la parálisis del país, el rechazo de los movimientos sociales subraya la profundidad del descontento y la firme determinación de los sectores en conflicto, que insisten en que el Ejecutivo no ha logrado ofrecer respuestas satisfactorias a las necesidades urgentes del pueblo boliviano.

REDACCIÓN MAZO

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