“EL PORTEÑAZO” SI FUERON FUSILADOS LOS SOLDADOS RENDIDOS Y ESTUDIANTES HERIDOS
Publicado: 03/06/2026 09:00 PM
El Fiscal pidió 14 siglos de condena para los sublevados
(El Nacional, Últimas Noticias y Élite, junio 1962)
- A tan solo 29 días de El Carupanazo, el sábado 2 de junio de 1962, estalló la sublevación cívico militar conocida como “El Porteñazo”.
- Según los cálculos más conservadores, entre el sábado 2 y el domingo 3 de junio, el número de víctimas sobrepasó los 400 muertos, 700 heridos y más de mil detenidos. Muchos estudiantes y soldados fueron fusilados sin fórmulas de juicio, según la orden impartida por Rómulo Betancourt.
- Entre el lunes 4 y el martes 5, se registraron 135 personas fusiladas, mientras resistían en el sector La Alcantarilla. En este sitio fue sobresaliente la valentía demostrada por los estudiantes del Liceo Miguel Peña.
- Éstos, en solidaridad con los militares sublevados, apresaron a cuatro agentes de la Dirección General de Policía (DIGEPOL) a quienes amarraron a las afueras de liceo como escudo para impedir que el plantel fuera bombardeado.
- Sin embargo, las tropas del gobierno, al mando del Gral. Alfredo Monch Siegert, con 16 tanques de guerra abrieron fuego en el sector La Alcantarilla y a punta de cañonazos demolieron el Liceo Miguel Peña, sin importar los cientos de personas que estaban dentro.
- Esta fue una verdadera masacre. Estudiantes y soldados fueron fusilados en el acto o rematados “in situ” en el piso. Todas las instalaciones del plantel educativo fueron bombardeadas.
- En ningún momento el gobierno aceptó la rendición de los soldados rebeldes y estudiantes ahí refugiados.
- Las banderas blancas de paz, que fueron ondeadas en señal de rendición, fueron acribilladas.
- Dentro del Liceo Miguel Peña, aquellos que sobrevivieron al bombardeo, fueron posteriormente pasados por las armas.
- Todas las calles de Puerto Cabello fueron tomadas una por una y casa por casa. Las familias fueron violentamente desalojadas de sus hogares y los supuestos “ñángaras”, tildados de “sospechosos”, fusilados dentro de sus hogares.
- A raíz de esta carnicería, la foto del Padre Luis María Padilla auxiliando a un oficial alzado herido de muerte, acaparó todos los titulares de la prensa nacional e internacional.
- La llamada “Foto del Padre” fue manipulada por el gobierno como un arma propagandística para tapar el verdadero número de víctimas, tratando de esconder las atrocidades cometidas contra la población civil desarmada que fue ultimada a balazos y los soldados heridos que fueron ajusticiados en el suelo.
- A todas estas, el Fiscal Militar, designado para enjuiciar a los insurrectos, solicitó 14 siglos de condena para los Capitanes de la Marina de Guerra Manuel Ponte Rodríguez, Pedro Medina Silva y Víctor Hugo Morales, conjuntamente con los dirigentes del Partido Comunista de Venezuela (PCV) y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que se alzaron en aquella heroica batalla.
- En realidad, se trató de una cruenta batalla de cuatro días, con la ventaja inobjetable del gobierno que contaba con superioridad aérea y terrestre. Los aviones F-38 Le Sabre bombardearon la estación de Radio Puerto Cabello y el Fortín Solano, último bastión de la sublevación, anulando el poder de fuego de los sublevados.
- Por su parte, el Padre Padilla, capellán de los alzados, en medio de la matanza siguió abriéndose paso entre las balas para atender a otros heridos en la calle, recomendándoles que se hicieran los muertos para que no les dieran el tiro de gracia y ayudar así a salvarles la vida.
- Román Chalbaud, en su magistral película “La Quema de Judas”, hace una escenificación muy ajustada a la realidad de los hechos, en donde actúa el propio sacerdote Padilla dando crédito a lo sucedido.
- El autor de la “Foto del padre” fue el reportero gráfico Héctor Rondón, natural de Bruzual, edo. Apure. Su arriesgado trabajo fue ampliamente galardonado con los premios Pulitzer y World Press Photo.
- En 2005, el correo los Países Bajos (Holanda) emitió una edición especial de estampillas para conmemorar las mejores fotos de la historia, entre las cuales circuló la del fotógrafo apureño, Héctor Rondón, cuando captó aquel histórico evento del 2 de junio de 1962.

REDACCIÓN MAZO