EL RACISMO COLONIAL PRESENTE EN EL ADN DE MCM Y SU COMBO DE LA ULTRADERECHA IRRACIONAL

Publicado: 29/04/2026 08:44 PM

(Cipriano Castro en la Caricatura Mundial, 1980; Memorias de Venezuela Nº 6, noviembre 2008 y El Plato de Mantequilla, Nº 404 del 26 de diciembre 1908)

  • Revisando periódicos viejos, olorosos a olvido, y publicaciones antiguas, de las que apenas queda memoria, nos encontramos con que el bochornoso espectáculo de María Corina Machado (MCM) y su “showman” en la tarima de la Plaza de la Puerta del Sol de Madrid, es un vergonzoso capítulo que ya antes había sucedido.
  • El cántico “¡Fuera la Mona!” tiene sus raíces en el destartalado andamiaje colonial que inventó el odioso concepto de “la raza” como ideología de discriminación por la pigmentación de la piel, inferiorización étnica y exclusión social. Sinónimos de una élite política violenta, decadente, parasitaria y clasista.
  • De las “castas inferiores” o “enrazados” con indias o negras vienen mestizos como Simón Bolívar, José Laurencio Silva, Simón Rodríguez, Manuel Carlos Piar, Leonardo Infante, Juan José Rondón, Pedro Camejo “Negro Primero”, Juana Ramírez “La Avanzadora”, Hugo Chávez y los miles de soldados anónimos que dieron sus vidas para darnos La Independencia en Carabobo. Sin olvidar que fueron las Milicias de Pardos (mulatos) los que hicieron posible la Proclamación de Independencia el 19 de abril de 1810.
  • Sin ir tan lejos, hace 128 años, el Gral. Cipriano Castro fue víctima del mismo odio racial que hace una semana MCM y su tarimero “showman” ejercieron contra la primera mujer venezolana en la conducción de los destinos del país**,** la compañera Presidenta (e) de la República Delcy Rodríguez; sin percatarse de que las especies ofensivas e injuriosas emitidas en su “show” aluden a casi 30 millones de venezolanas y venezolanos.
  • En la feroz campaña de desprestigio desplegada durante 6 años (1902-1908) contra el Presidente Gral. Cipriano Castro, planfletarios locales como Pedro María Morantes (“Pio Gil”) y la prensa amarillista internacional apelaron a los mismos adjetivos peyorativos, calificándolo como: “mono, pigmeo, mandril, dictadorzuelo y macaco”.
  • Algo nunca visto en la historia, fue la edición de una revista francesa completa para difamarlo e injuriarlo. En efecto, la afamada publicación “El Plato de Mantequilla (L´assiette au Beurre)”, en su edición Nº 404 del 26 de diciembre de 1908, desplegó todas sus páginas en contra del mandatario venezolano tratándolo en las formas, palabras y dibujos más despectivos.
  • Lo insólito es constatar cómo la prensa internacional, masivamente, desplegó el odio racial en sus caricaturas tanto contra el Gral. Castro en particular, como contra el pueblo venezolano en general. Dicha campaña de ridiculización retrató a los venezolanos en los términos más infamantes que aparecieron publicados en 1980, gracias a la recopilación hemerográfica del catedrático de la Universidad de Nuevo México, William Sulivan, prologada por el Dr.Jesús Sanoja Hernández.
  • Sanoja Hernández expresa, en referencia al Gral. Castro, que “quien no comprenda, luego de esta esquemática presentación de realidades anexionistas y luchas por la supremacía mundial, como advino Venezuela al siglo XX, desamparada y sin salida, es porque lleva en sus adentros una enorme carga de prejuicios”.
  • Quien no comprenda hoy como las sanciones o medidas coercitivas de carácter unilateral impuestas contra Venezuela asfixian la economía de millones de familias, negando recursos indispensables para salvar vidas, mejorar hospitales y dotar escuelas, es porque lleva muy adentro en su ADN mental una inmensa carga de odios raciales, revanchismos de casta y una elevada sobredosis de ambición personal. Tal cual como lo desplegó en Madrid MCM, cuya miopía política, ceguera por el poder a costa de lo que sea, perjudican la calidad de vida de más de 30 millones de venezolanas y venezolanos, deteriorando, desde la aplicación de las mismas, todos los servicios públicos y dificultando el acceso a bienes esenciales para la subsistencia diaria.
  • Cipriano Castro, luego del golpe de Estado de 1908 dado por su compadre J.V. Gómez, comenzó un largo e interminable peregrinar por todo el mundo, huyendo de la implacable persecución de la que fue objeto, cambio de nombres, pasaportes y ciudad constantemente. En una oportunidad fue secuestrado por las autoridades aduanales de Ellis Island, en Nueva York, donde fue confinado por un mes a una celda pestilente de ese degredo migratorio. Allí recibió el maltrato de las autoridades mediante interminables interrogatorios cargados de vejámenes y humillaciones.


REDACCIÓN MAZO

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