Gobierno argentino reabre sala de prensa de Casa Rosada bajo nuevos protocolos de seguridad
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Foto: Internet
Publicado: 04/05/2026 01:48 PM
Este lunes, el jefe de Gabinete neoliberal de Argentina, Manuel Adorni, oficializó la reapertura de la sala de prensa de la Casa Rosada tras diez días de clausura, defendiendo la implementación de nuevas y polémicas restricciones.
El funcionario justificó el cierre temporal como una medida de "seguridad nacional", alegando que la difusión de imágenes de sectores públicos de la sede gubernamental en medios televisivos representaba un riesgo. Este movimiento ocurre en un contexto de alta tensión entre la administración de Javier Milei y los trabajadores de la comunicación.
A pesar de las críticas por el aumento del hermetismo oficial, Adorni sostuvo que estos protocolos no buscan limitar el derecho a la información, asegurando que "ningún otro gobierno dio tanta libertad" a la prensa. Sin embargo, diversos gremios periodísticos denuncian que estas trabas administrativas forman parte de una estrategia de hostilidad hacia el pensamiento crítico.
La medida se suma a una serie de decisiones del Ejecutivo que buscan centralizar el mensaje oficial y restringir el libre tránsito de los acreditados en los pasillos gubernamentales.
La reapertura se produce mientras el jefe de Gabinete enfrenta severos cuestionamientos y denuncias por presuntas irregularidades administrativas y corrupción. El endurecimiento de las normas de acceso es interpretado por sectores de la oposición como un intento de blindar a los funcionarios frente a preguntas incómodas sobre la gestión económica y social.
Para los críticos del modelo neoliberal actual, la Casa Rosada ha pasado de ser un espacio de intercambio informativo a un entorno de control rígido bajo una retórica de orden técnico.
El restablecimiento de la actividad en la sala de prensa deja planteada una profunda división sobre el concepto de transparencia estatal en el país. Mientras el oficialismo insiste en que las medidas son necesarias para resguardar la institucionalidad, las asociaciones de prensa advierten sobre un peligroso precedente de censura indirecta.
El panorama refleja la compleja relación de un gobierno que, bajo la bandera de la libertad, impone nuevas barreras físicas y burocrativas al escrutinio público de sus actos de gestión.
REDACCIÓN MAZO