Ismael Querales partió a otro plano con su bandola dejando su música como legado
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Publicado: 21/09/2026 10:06 AM
El músico, compositor,
cantante e investigador, José Ismael Querales, partió con su bandola a otro plano
la noche de este domingo 20 de septiembre, pero deja una profunda huella y un
legado musical en la historia reciente de la cultura nacional.
Nacido en Caracas en 1953 y
reconocido con el Premio Nacional de Cultura 2021-2022, Querales dedicó más de
cinco décadas a preservar, estudiar y renovar los sonidos populares del país.
Asimismo, consagró buena
parte de su trayectoria a la bandola venezolana en sus variantes llanera,
central y oriental. Su trabajo como intérprete e investigador le permitió
explorar las posibilidades expresivas de este instrumento y, al mismo tiempo,
tender puentes entre la tradición, el joropo, los cantos populares y nuevas
búsquedas musicales.
Su nombre también quedó ligado a
importantes proyectos de la música venezolana, como Un Solo Pueblo,
agrupación de la que fue fundador y desde la cual contribuyó a la difusión de
las expresiones tradicionales del país.
Además, participó en
iniciativas como Canturía Popular Venezolana, Pasacalle, Rucaneo del Mabil,
Cántaro y la Fundación Nacional para el Desarrollo de la Cultura Tradicional (FUNDATRADICIONES).
A su vez, creó La Banda de la Bandola y desarrolló la propuesta Mastranto
Jazz, desde donde llevó el instrumento a nuevos espacios de
experimentación sonora.
Como compositor dejó piezas
que forman parte de su legado artístico, entre ellas Suite gallinácea,
La Mañosera de Guama, Un segundo de lucero, Flores para
Juan Esteban, La niña azul, El vuelo e’ la pájara y A
Luis Miranda.
Su trayectoria discográfica
también estuvo marcada por colaboraciones con destacados exponentes de la
música venezolana y caribeña, entre ellos Luis Mariano Rivera, Cecilia Todd,
Lilia Vera, Ilan Chester, Simón Díaz, Gualberto Ibarreto, Serenata Guayanesa y
Francisco Pacheco.
A la creación y la
interpretación sumó una importante labor pedagógica como instructor de bandola,
maracas y canto tradicional, con la que contribuyó a la formación de nuevas
generaciones de músicos y cultores.
Con su partida, Venezuela
despide a un artista que hizo de la bandola una forma de contar y sentir al
país. Su legado permanece en sus composiciones, grabaciones, investigaciones y
enseñanzas, pero también en los músicos que formó, en las agrupaciones que
ayudó a construir y en quienes encontraron en su obra una manera de acercarse a
la memoria y la identidad musical venezolana.
MINCULTURA / REDACCIÓN MAZO