JULIÁN TORRES ASESINADO POR BANDAS ARMADAS DE ACCIÓN DEMOCRÁTICA (AD)
Publicado: 12/03/2025 08:00 PM
(CLARÍN, 8 de marzo de 1963)
- Julián Torres, de 37 años, dirigente sindical y miembro del Partido Comunista de Venezuela (PCV), fue asesinado por agentes de la Policía Municipal de Barquisimeto, estado Lara y miembros de las bandas armadas de AD.
- Previamente, Torres fue sometido a vejámenes y torturas. Los agentes lo ametrallaron y dejaron su cuerpo tirado en una calle aledaña a la Plaza Bolívar de esa ciudad.
- En ocasión de este homicidio, Argimiro Gabaldón, para describir la singular crueldad con que fue asesinado Julián Torres, expresó:
“Pasen Señores pasen; aquí no ha muerto nadie, apenas estamos velando a Julián Torres, un hombre de pueblo, un descontento, uno de esos a quienes a diario asesinan porque piensan, porque no aceptan el mendrugo por las buenas, porque les quema la palidez de los muchachos y les hiere el alma de miseria.
Pasen Señores pasen; aquí no ha muerto nadie, apenas estamos velando a Julián Torres, anoche lo mataron, le dieron todos los golpes por delante, tres tiros de fusil a quemarropa del rostro a los pies.
Quién sabe cuántos culatazos, y en el suelo los cobardes después de muerto encima del charco de sangre lo inflamaron a patadas.
Dudaban de su muerte y se ensañaron, porque se saben que su causa no se mata, porque crece con la sangre derramada y se hace fuerte con el aliento que se escapa…”.
- Julián Torres dejó viuda y 14 hijos, pobres de solemnidad, a causa de la ausencia del único sostén de esa familia.
- A un año de su muerte, el diario CLARÍN, en marzo de 1963, reportó como sus victimarios transitaban libres por Barquisimeto y toda la región, como si nada hubiese pasado, amparados por el gobernador de esta entidad regional Eligio Anzola Anzola, fundador de AD y ministro de Relaciones Interiores durante el funesto trienio adeco (1945-1948).
- Durante 40 años (1959-1998) este crimen fue ignorado por todos los gobiernos de la Cuarta República, periodo en el cual la justicia brilló por su ausencia para miles de casos como este.
REDACCIÓN MAZO