LA TRAGEDIA DEL RÍO EL LIMÓN EN EL ESTADO ARAGUA

Publicado: 22/07/2026 09:00 PM

(Diario de Caracas, 2001 y El Siglo, 7- 8 - 9 y 10 de septiembre 1987)

  • El domingo 06 de septiembre de 1987, a las 13.00 horas, ocurrió una de las inundaciones de mayor magnitud sucedidas en Venezuela. Esta fue la catástrofe del desbordamiento del río El Limón, en el estado Aragua, la cual dejó una secuela de cerca de un millar muertos, 7.000 damnificados y centenares de desaparecidos. Parte de las zonas urbanas de Maracay desaparecieron. Varias comunidades aledañas a esa capital aragüeña quedaron bajo el lodo.
  • Pocas horas antes, sobre las serranías de Ocumare de la Costa y Maracay, cabeceras y nacientes de la cuenca del referido río, cayeron el equivalente a dos meses de lluvia (180 mm) en menos de cuatro horas. Lo que comenzó como un día de descanso en la playa terminó en una jornada de luto nacional.
  • De regreso a sus casas, miles de temporadistas quedaron atrapados en la vía, víctimas del inesperado deslave. Ocho kilómetros de la carretera desaparecieron, bajo sus escombros quedaron tapiados 400 vehículos, entre autobuses, camionetas y carros. Cientos personas terminaron atrapados dentro de los mismos. Otras, que intentaron salir huyendo, murieron ahogadas cuando fueron arrastradas por la corriente. Hasta hoy existe una larga lista de desaparecidos.
  • A las 11:00 de la noche, las aguas alcanzaron los barrios Caña de Azúcar, Mata Seca y El Progreso, los cuales fueron totalmente arrasados. Bajo el aluvión de inmensas piedras, arena y arboles yacían las comunidades de La Candelaria, Los Rausseos, Arias Blanco y Valle Verde.
  • La Guamita y el Parque de Los Apamates desaparecieron del mapa,quedaron reducidos a escombros.


Las evidencias hemerográficas que registraron la tragedia, fueron las siguientes:

  • Diario de Caracas (09-09-87): Tres días después del deslave la gente sigue en la calle sin refugio. Se cuantifican 7 mil damnificados y cerca de 1 mil muertos, que se deducen por la cantidad de vehículos y autobuses sepultados en la vía de Ocumare de la Costa. La gráfica muestra a los sobrevivientes en la calle tratando de encontrar a sus familiares desaparecidos y salvar sus pertenencias.
  • El Siglo (08-09-87): “…A lo largo de 8 km de carretera que conduce a Ocumare de la Costa se estiman más de 400 vehículos tapiados por el lodo… el número de personas muertas crece alarmantemente… los médicos forenses y la Policía Técnica Judicial (PTJ) trabajan para identificar los cuerpos rescatados… durante tres días los pilotos de la Fuerza Aérea Venezolana evacuaron, en helicópteros, a más de 2 mil 500 personas atrapadas en la zona de desastre.
  • El Siglo (24-09-87): 18 días después de la tragedia denunció: “Aterrorizada vive la gente a orillas de ríos y quebradas”.
  • El Nacional (09-09-87): “Como una tragedia nacional fue calificado lo ocurrido la noche del domingo en diferentes zonas de Maracay y en la carretera que une a esta ciudad con Ocumare de la Costa… el número oficial de muertos se estima que sobrepasa los 200, sin contar los desaparecidos, cuya cifra está por encima de los 500…”
  • El 9 de septiembre: Tres días después de lo ocurrido, la secretaria privada del Presidente de la República, Blanca Ibáñez, se presentó en el lugar de la tragedia portando uniforme del Ejército, de Generala, con su nombre estampado en el mismo, recibiendo saludo militar y los altos honores de ese alto rango.
  • Ante el atropello a la dignidad del uniforme militar protagonizado por la señora Ibáñez, su acólito defensor a ultranza, Henry Ramos Allup, jefe de la Fracción Parlamentaria de Acción Democrática (AD), una vez más declaró: “Nadie me toca a Blanca”, refiriéndose a la poderosa secretaria de Jaime Lusinchi.
  • Aunque no tenía investidura castrense para ostentar tal rango, la Sra. Blanca Alida Ibañez Piña era quien decidía sobre los ascensos militares, nombraba y removía ministros e incluso llegó a expulsar a la Primera Dama de la República, Gladys Castillo de Lusinchi, de la residencia presidencial, La Casona; también intervino para que una entrevista realizada a la Dra Castillo por el periodista Nelson Hippolite Ortega no fuera publicada en El Universal.
  • En medio de esta tragedia, que para esa fecha constituyó la inundación aluvional de mayor magnitud que afectara a Venezuela, los damnificados quedaron viviendo a orillas de los ríos y quebradas, los sobrevivientes recibieron solo paliativos gubernamentales para ser olvidados sin un plan de viviendas dignas, auxilios para restaurar sus vidas y recuperar, en parte, todo lo perdido en menos de seis horas de intensas lluvias en las montañas del Parque Henry Pittier.


REDACCIÓN MAZO

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