LOS MANUALES PRÁCTICOS DE FABRICACIÓN CASERA DE DROGAS, VENENOS Y EXPLOSIVOS
Publicado: 07/01/2026 09:00 PM
(Time, 16 de marzo 1970; Manuales de Uncle Fester, 1980 y Nova Tranformations, 3 de enero 2026)
¿Quién es el verdadero responsable de los 10.018 laboratorios de drogas que operan ilícitamente en los EEUU?
Con la existencia certificada de 10.018 laboratorios clandestinos de fabricación de drogas, diseminados por todo su territorio, y la aparición del Nitazenes, 100 veces más potente que el Fentanilo y 500 veces más fuerte que la Morfina, en los EEUU se asoma una nueva crisis o pandemia superior a la anterior.
¿Por qué periódicamente aparecen nuevas drogas más potentes de fabricación casera en los EEUU?
Desde que el gobierno de Afganistán expulsó al ejército estadounidense de su territorio en 2021 y decretó la erradicación de los cultivos de opio, en EEUU se disparó en un 74% el consumo de opiáceos de laboratorio.
Desde 1980, hace 45 años, circulan libremente en EEUU los manuales prácticos de fabricación de drogas, venenos y explosivos de la editorial Uncle Fester (Tío Fétido). Guías contentivas de todas las técnicas, ingredientes y equipos requeridos para que cualquier aprendiz dé comienzo a un emprendimiento como narcotraficante o terrorista.
Uncle Fester es el seudónimo que ha usado el químico Stephen Preisler para popularizar la manufacturación casera de psicotrópicos o productos relacionados con la tecnología de armas de guerra química.
Dicho sobrenombre se refiere al extravagante químico loco Tío Lucas, de la serie televisiva “Los Locos Addams”.
Entresus libros se encuentran:
Las ocho edicionesde “Los Secretos de la Manufacturación de la Metanfetamina y Éxtasis”.
Las tres ediciones de la “Guía Práctica para la Fabricación de Ácido Lisérgico (LSD) y otros”.
Las cinco ediciones de “La Muerte Silenciosa”, manual de culto entre grupos apocalípticos de extrema derecha que enseña paso a paso el oficio de envenenar a una persona en particular o grandes conglomerados en general.
El manual “La Muerte Silenciosa” fue usado por la secta “Aum Shinrikyo (Verdad Suprema)” en la elaboración del gas sarín que mató a 12 personas en el metro de Tokio el 20 de marzo de 1995.
Desde la libérrima publicación de estos textos, han proliferado los laboratorios ilegales que constantemente acuden a la innovación de nuevas y más poderosas fórmulas que reducen los costos de producción y ayudan a evadir el peso de las leyes que están establecidas en el inventario de sustancias prohibidas.
Los precursores químicos se pueden adquirir fácilmente `por internet, en tiendas on line, sin restricción alguna.
Las redes sociales (RRSS) han contribuido enormemente para publicitar y generar canales rápidos de distribución, en algunos casos indetectables.
El vademécum de fármacos producidos por los 10.018 laboratorios clandestinos es:
Nitazenes
Taineptine
Vicodin
Xylazine
Crack (piedra de cocaína)
Éxtasis
Ácido Lisérgico (análogos)
Derivados sintéticos de la Cannabis Sativa
Oxycodone
Tranq Dope
Fake Fanax
Kraton
Benzodiazepinas.
Dexedrinas
Para la comercialización de las arriba mencionadas sustancias se ha establecido una nueva modalidad de venta al detal conocida como las “estaciones de servicio de drogas (gas station drugs)”.
Desde 1970, hace 55 años, cuando explotó en los EEUU la primera gran crisis de la heroína, los agentes de la narcocracia estadounidense han abordado al público más vulnerable para generar millones de adictos: los niños. Un crimen que roba el futuro a nuevas generaciones y sepulta en vida el relevo generacional necesario de esa enferma sociedad en franca decadencia.
De manera que el panorama en 2026, para los EEUU, pinta más sombrío y mortal que nunca, con la fabricación masiva de estas nuevas fórmulas sintéticas de opiáceos elaboradas a la sombra de las autoridades federales en los 10.018 laboratorios ilegales que operan en rústicas cabañas apartadas en los bosques o en sótanos camuflados de cualquier ciudad o pueblo.
Solo en Charlotte, de Carolina del Norte, ciudad con 730.000 habitantes, hubo 9.600 muertes por sobredosis de estas nuevas drogas. En todos los EEUUfallecieron 117.353 personas víctimas de las adicciones generadas por ese sistema de vida conocido como “The American Dream (El Sueño Americano)”.

REDACCIÓN MAZO