¡Pena capital! Sepa cómo EEUU estipula y condena el delito de traición a la patria

Julius y Ethel Rosenberg, condenados a la pena de muerte por espionaje, en una furgoneta policial que les conducía a la prisión federal de Nueva York
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15/02/2019 12:12 PM

La "traición" es uno de las actitudes más rechazadas por la humanidad, por ser una acción que se lleva a cabo en función de entregar o rendir un legado, confianza, ideal o costumbre, vulnerando el compromiso y la lealtad que se adquirió con el individuo, grupo, nación, al que se pertenece. 

Tal es así que el escritor italiano, Dante Alighieri, en su novela "Divina Comedia", califica como el peor de los pecados la traición, para el cual endosa el más profundo de los infiernos donde coloca a Judas Iscariote, quien es acusado de entregar a sus captores a Jesús de Nazareth a quien señalaban como el "hijo de Dios", lo cual lo convirtió para la religión cristiana en la mayor expresión de la traición. 

La traición como delito

Pero la traición no solo es condenada moralmente. Esta actitud también es objeto de la condena judicial por parte de los Estados, que desde el feudalismo es castigado como un delito que amerita con la pena capital, con el fin de establecer una condena ejemplarizante que evidenciara la gravedad de una acción de este tipo. 

En el caso del continente americano, durante los tiempos de las luchas por la emancipación de los imperios europeos, la traición fue calificada como un delito que requería de la pena capital, esto con el fin de evitar que por temor, dinero, o cualquier otro aliciente, los miembros de los ejércitos pusieran en riesgo la lucha y las vidas de los combatientes. 

Tras la conformación de las Repúblicas, la mayoría decidió prescindir de la pena capital para castigar los delitos, pero  algunas naciones decidieron mantener como castigo para los delitos mayores la pena de muerte.  

EEUU y la traición a la Patria

En los Estados Unidos la traición a la patria, está estipulado como un delito en el Artículo 3 de su Constitución donde dedica una Sección titulada como "Traición" y donde señala: 

"La traición contra los Estados Unidos sólo consistirá en hacer la guerra en su contra o en unirse a sus enemigos, impartiéndoles ayuda y protección. A ninguna persona se le condenará por traición si no es sobre la base de la declaración de dos testigos que hayan presenciado el mismo acto perpetrado abiertamente o de una confesión en sesión pública de un tribunal". 

Por su parte el Código Penal de la esta nación norteamericana, prevé que caso de demostrarse en un juicio federal que por la acción de traición se provocó alguna víctima mortal, se procederá a la aplicación de la pena de muerte, sentencia que solo podrá ser modificada por el Presidente del Estado de la Unión, quien podrá cambiarla por cadena perpetua. 

Esta pena deberá ser ejecutada en cualquier estado de la Unión, incluso si este ha abolido de su constitución estadal la pena de muerte. 

Caso Rosenberg

Uno de los casos más emblemáticos de ejecución por traición a la patria, fue el de Julius y Ethel Rosenberg, un matrimonio estadounidense que el 21 de marzo de 1951 fue sentenciado por un tribunal federal a ser ejecutados, bajo la premisa de haber cometido el delito de traición a la patria por haber entregado información a un gobierno extranjero, comprometiendo la defensa e integridad de los Estados Unidos. 

Los esposos Rosenberg fueron acusados de entregar secretos del proyecto de desarrollo nuclear de los Estados Unidos a la Unión Soviética, y para justificar su ejecución se les señaló como responsables por las muertes estadounidenses en la guerra de Corea, porque para el juez la información filtrada a los rusos les había ayudado a desarrollar la bomba atómica y provocar la "agresión comunista" en Corea.

Finalmente a las 20h 06m de los Estados Unidos, el 19 de junio de 1953, Julius Rosenberg fue ejecutado muriendo después de tres descargas eléctricas. Diez minutos más tarde murió Ethel. Necesitó cinco descargas, debido a que la silla eléctrica no se ajustaba a su cuerpo menudo.

Pese a las críticas, el Gobierno de los Estados Unidos, mantiene firme su posición de condena ejemplarizante contra el delito de traición, por el cual puede ser acusado cualquier persona que por la testificación de al menos dos personas, se determine que ha puesto en riesgo la estabilidad y seguridad de este país, tal como lo demuestra el caso de los esposos Rosenberg, comunistas, que pese a haberse comprobado que al información entregada era errada, se les aplicó la de muerte y para justificarla se les acusó de las muertes que esto podría causar. 



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