Prohibidas las actividades de TFP (Tradición, Familia y Propiedad) (El Nacional, 14 de noviembre de 1984)

•   La medida del Ejecutivo Nacional fue tomada por resolución del Ministerio de Justicia y Relaciones Interiores e incluye el cierre del local donde opera la secta en el Country Club.

•   El presidente de la República ordenó la suspensión de la organización por desarrollar actividades contrarias a la Constitución Nacional. 


Contexto:

-   Tradición, Familia y Propiedad (TFP) era una secta o agrupación de laicos católicos vinculada a grupos de ultraderecha conservadores de la Iglesia Católica.

-   Dentro de sus pretensiones tenía la de fundar una nación dentro de Venezuela, ubicada en el Amazonas en la frontera con Brasil y que llevaría por nombre Roraima.

-   Luego de una serie de programas de A Puerta Cerrada, por RCTV, fue allanada la sede de TFP en el Country Club de Caracas.

-   Debido a un escándalo suscitado en su sede, la policía tuvo que sacar por la fuerza a un grupo de jóvenes que consideraban el lugar como el Sagrado Templo; esto a petición de los padres, quienes clamaban el regreso de sus hijos a sus hogares.

-   La mayoría de los jóvenes tenían apellidos de alto abolengo, por lo que, con algunas llamadas, fueron borrados sus nombres de los expedientes. Eran miembros de dicha secta: Henrique Capriles Radonsky y Leopoldo López.

-   Los adeptos eran reclutados en sectores donde vivía gente de “raza blanca” y de buena posición económica.

-   El libro Revolución y Contra Revolución era considerado el manual de la secta.

-   Fungía como líder de la misma Alejandro Peña Esclusa, quien más adelante estuvo implicado en un plan de atentado contra el Papa Juan Pablo II en su visita a Venezuela. 

-   El ministro de Justicia, para el momento, era José Manso González, quien expresó que “la Constitución garantiza la libertad de culto, pero esa organización actúa al margen de la ley y contra ella tomaremos medidas serias”.

-   Se conoció que la secta manejaba cerca de 1 millón de Bs. mensuales, recaudados con el pretexto de que se trabajaba en defensa de los valores de la sociedad y contra el comunismo.

-   Adoctrinaba a los muchachos contra su propia familia, quienes en sus viajes realizaban ejercicios paramilitares, incluso tiro al blanco con la imagen de Juan Pablo II.

-   Exmiembros de la secta, ahora en otra llamada Resistencia denunciaron torturas y actividades paramilitares dentro de TFP.

-   Los padres, en sus declaraciones, sostenían que fueron separados de sus hijos por 8 años. Uno de ellos declaró que TFP le arrebató “un hijo sano, radiante, alegre y feliz y lo transformó en un muchacho triste y fanatizado, renegando del árbol de su sangre y cultivando el odio contra la vida y el hombre”.

REDACCIÓN MAZO

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