Tres muertos y siete heridos causan escoltas del Presidente repeliendo “presunto atentando” (El Nuevo País, 13 octubre 1992)

  • Periodistas y camarógrafos que presenciaron la masacre aseguraban que el vehículo ya estaba detenido cuando la Guardia Presidencial lo ametralló. 
  • El presidente Carlos Andrés Pérez lo consideró como “un hecho lamentable de borrachos”.
  • Según el ministro de Relaciones Interiores, Luis Piñerúa Ordaz, ya Pérez había abandonado la zona cuando los escoltas de la Guardia Presidencial ametrallaron el vehículo y mataron al conductor.
  • Dos días después de las declaraciones del ministro Piñerúa, el propio presidente Pérez afirmó que él estaba presente cuando ocurrió la masacre y la justificaba porque supuestamente los conductores violaron normas de tránsito terrestre.
  • Otras dos personas, que no tenían nada que ver con el hecho, también fueron acribilladas, entre ellos un enfermero del recién inaugurado Hospital Binacional de Paraguaipoa.
  • El “no atentado” causó tres muertos y siete niños heridos de bala.
  • El gobierno no dio los nombres de los funcionarios que mataron o hirieron a los ciudadanos.

CONTEXTO INTERNACIONAL: La noticia de esta masacre dio la vuelta al mundo en la versión distorsionada: 

  • El País de España reseño que: “Se trató simplemente de un accidente causado por un conductor ebrio por la alegría de la festividad del V Centenario.” 
  • En 1992 se celebraba el V Centenario de la llegada de Cristóbal Colón a nuestro continente. Se hicieron toda clase de eventos para conmemorarlo como una gran fecha. 
  • España desplegó todo su aparato mediático para justificar el más grande genocidio jamás perpetrado en toda la historia de la humanidad. 
  • En el caso particular que nos atañe, se trató de magnificar la figura de CAP, cuyos vínculos de corrupción con Felipe González podrían servir para copilar un buen volumen de corrupción internacional España-Venezuela. Por ejemplo, el caso Viasa.

REDACCIÓN MAZO

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