1993: Venezuela vive la peor crisis de desempleo juvenil, deserción escolar y desnutrición infantil

Publicado: 16/09/2026 02:35 PM

1993: Venezuela vive la peor crisis de desempleo juvenil, deserción escolar y desnutrición infantil

70% de la población estudiantil deserta del sistema educativo venezolano

(Informe del Banco Mundial, Unicef, FAO, OCEI y Encuesta de la Juventud Venezolana – ENJUVE 1993)


  • Corrían para nosotros los años en que Hugo Chávez estaba preso en la Cárcel de Yare, cuando, en 1993, la deserción escolar acumulada del sector infantil y juvenil entre 5 y 24 años alcanzó el 70% de la población estudiantil, según encuesta realizada por el Ministerio de la Familia.
  • El cruce de la información de la Encuesta de la Juventud Venezolana (ENJUVE) con los datos aportados por el informe de Recursos Humanos del Banco Mundial y Unicef y la FAO indicaron que cerca de 3 millones de niños y jóvenes desertaron de las aulas de clases para salir a las calles a buscar como sobrevivir.
  • El año lectivo promedió menos de 90 días de clases, ubicándose Venezuela como uno de los países con mayor retraso educativo del mundo. Los ajustes macroeconómicos de los gobiernos de Pérez II y Caldera II pulverizaron la economía familiar, disparándose los indicadores de deserción escolar y universitaria, junto a la desnutrición a niveles alarmantes.
  • Con anterioridad, Heriberto González, director de la Federación Venezolana de Maestros (FEM), confirmó la exclusión del 90% de la población infantil, de las zonas urbanas populares (“marginales”) y zonas rurales del campo venezolano, del sistema de preescolaridad. Existían cerca de 2,5 millones de niños, entre 3 y 5 años, sin educación preescolar, siendo obligatoria en Venezuela.


  • La pobreza extrema asfixiante aumentó al 43%. El 19% de la población se acostaba a dormir con un solo plato de comida al día. La Perrarina de Protinal, junto a los teteros de agua de arroz o espaguetis, eran el menú diario al cual acudían las madres del barrio para que sus hijos no murieran de hambre. Dos millones 800 mil personas padecieron una hambruna silenciosa ante la mirada indiferente del Estado venezolano, ocupado en el juego favorito de la clase política de entonces: desfalcar el erario público nacional, ya que el pueblo no valía nada para ésta.
  • La miseria más profunda se hizo presente en Venezuela entre 1989 y 1999. Una década funesta. Tres millones de niños y jóvenes no encontraban escuelas ni dispensarios médicos a donde asistir.
  • La tasa de desempleo se ubicó en 44,4%. La fuerza laboral quedó acudió a la economía informal o subempleo. La tasa de desempleo juvenil de menores de 25 años se duplicó al 28%.
  • El programa de Empleo Juvenil, implementado por el Ministerio de la Juventud, resultó en el asalto a manos llenas efectuado por fundaciones, asociaciones y ONG de maletín recién fundadas por órdenes de la entonces ministra de ese despacho.
  • Aquel archiaclamado Plan de Empleo Joven de la Agenda Venezuela (1994-1999), diseñado como sistema para incorporar a millones de jóvenes en situación de pobreza al trabajo productivo mediante la aprobación de proyectos económicos sustentables se convirtió en el gran saqueo orquestado por aquel Ministerio de la Juventud; 2,3 mil millones de dólares fueron a dar al misterioso bolsillo de amigos, compadres, adláteres y colaboradores.
  • En esa década, 1989-1999, eran numerosos las notas de prensa que reportaban personas muriendo de mengua en los pasillos de los hospitales, mientras el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) se declaraba en quiebra por falta de presupuesto. Ancianos sin pensión, niños sin escuelas y jóvenes sin futuro fue el resultado de la extrema pobreza instalada en 40 años de Democracia Representativa. Una fábrica de penuria económica.
  • Para ratificar todo lo anteriormente especificado por los organismos multilaterales y prensa local, según cifras oficiales de la Oficina Central de Estadística e Informática (OCEI), en enero de 1991 el 51,1% de la población venezolana, es decir cerca de 10 millones de habitantes vivían en situación de pobreza crítica.
  • Paradójicamente, estos datos estadísticos fueron revelados por el entonces presidente del Congreso, David Morales Bello, en ocasión de cumplirse 33 años del derrocamiento de la dictadura del Gral. Marcos Pérez Jiménez y 30 años de aprobada la Carta Magna de 1961. A confesión de parte relevo de pruebas.
  • Un factor adicional, y por ello no menos relevante, que contribuyó a la masiva deserción escolar y universitaria, fue el fenómeno del “círculo vicioso de la fantasía”. La adicción a los videojuegos o “infofrenia”. Juegos electrónicos, de contenidos altamente violentos, crearon la afición a mundos paralelos de sangre y guerras, lo cual contribuyó al abandono de las aulas y causó severas deficiencias en el aprendizaje del sector más vulnerable de la sociedad: los niños y los adolescentes. Amén de causar una crisis estructural de valores y principios.
  • La ausencia de moralidad individual de los presidentes Carlos A. Pérez y Jaime Lusinchi, aunada a esta crisis de pobreza extrema y aulas vacías, conllevó al quiebre institucional del pacto político de 1958 o Pacto de Punto Fijo y fueron los detonantes de El Caracazo y el 4 de Febrero de 1992.
  • En contraste, el pasado lunes 14 de septiembre, 6.005.254 niños comenzaron clases, de los cuales 75.000 se han incorporado a las aulas por primera vez. Se estima que este año Venezuela cumplirá con la meta de 200 días de clases, es decir 40 semanas académicas, para superar los 192 días promedio nacional y 182 en Caracas y La Guaira, del periodo escolar inmediatamente anterior, que se vio afectado a causa del doble terremoto del 24 de junio 2026.
  • Solo existen en la actualidad casos aislados de desnutrición infantil, ubicando a Venezuela, según los recientes informes de la Organización Mundial de la Salud, Banco Mundial y UNICEF, como un país de baja prevalencia. No obstante, la baja incidencia, el gobierno de Delcy Rodríguez ha ordenado incrementar en un 36% la distribución de alimentos para reforzar la ingesta de proteínas, carbohidratos y vegetales en ese sector de la población.
  • Los 86 mil estudiantes, cuyos planteles educativos fueron afectados por el doblete sísmico, han sido rezonificados a planteles cercanos a sus residencias, habilitando doble turno y ajustando la plantilla de maestros para garantizar la continuidad pedagógica.
  • Además, se dotó a los docentes de herramientas para la atención psicoemocional de los niños, niñas y adolescentes que han sido rezonificados a causa del terremoto.
  • Como reciente medida se prohibió negar la inscripción a los alumnos que no tengan documentos de identidad, ordenando al Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME) la actualización de los datos de los afectados que los hubieren perdido, exhortando a los padres y representantes a hacer la denuncia respectiva en caso de dificultades al respecto.


REDACCIÓN MAZO

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