¡Alarmante! Así es la red de vigilancia y espionaje de telefonía móvil que implementa EEUU
Internet
Publicado: 10/02/2020 12:00 PM
La ilegalidad, la arbitrariedad y el despojo de la
privacidad de sus habitantes, sigue profundizándose en Estados Unidos, tal como
lo demuestra la compra por parte de la administración de Donald Trump del
acceso a una base de datos comercial que rastrea la ubicación y el movimiento
de millones de teléfonos celulares.
Así lo denunció el diario estadounidense Wall Street Journal
(WSJ) es un artículo donde precisó que esta nueva invasión de la privacidad y
aumento del control por parte del gobierno imperialista, se hizo bajo la excusa
de contribuir con la política de deportación de inmigrantes que viven en los
Estados Unidos, a través del rastreo de las personas mientras cruzar la
frontera.
Esta violación del derecho a la privacidad de la población
estadounidense y mundial, primero justificada por el presidente George W. Bush
bajo la apariencia de la "guerra contra el terror", luego expandida
bajo el presidente Barack Obama, ahora se está utilizando en la guerra fascista
de Trump contra los inmigrantes.
De acuerdo al diario, la administración Trump comenzó a
comprar datos de ubicación de teléfonos celulares en 2017 de una compañía en
los suburbios de Washington llamada Venntel, que compra los datos de
ubicación recopilados por el clima, los juegos, el comercio y otras
aplicaciones descargadas por los usuarios de teléfonos celulares y luego
revende esa información a sus clientes, en este caso el Departamento de
Seguridad Nacional (DHS), Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) e Inmigración y
Control de Aduanas (ICE).
Casi dos tercios de la población mundial, 4.800 millones de
personas, utilizan actualmente un teléfono inteligente, lo cual evidencia el
potencial para la vigilancia que posee el imperialismo a través de estos
dispositivos que contienen grandes cantidades de información personal.
Si bien el New York Times publicó un editorial este fin de
semana pidiendo audiencias en el Congreso sobre el uso por parte de la administración
Trump de lo que el periódico calificó como "el sistema de vigilancia
corporativa más invasivo jamás diseñado", la revelación ha sido silenciada
por los otros grandes medios audiovisuales, demostrando la complicidad que
existe entre las grandes corporaciones mediáticas y la élite gobernante.