¡Alcalde infernal! Así armó Smolansky la ruta al matadero
Publicado: 10/04/2017 06:13 PM
Supone uno que las autoridades competentes tienen bajo lupa la afirmación del alcalde de El Hatillo, David Smolansky, quien el sábado afirmó que el presidente Nicolás Maduro podría haber ordenado el uso de armas químicas contra quienes alteraban el orden público ese día. Esa declaración, tal cual fue largada, es la mejor prueba de que ese señor sí dijo lo que dijo. Que no vaya después a decir que es víctima de una manipulación mediática.
Para quienes no lo saben, una afirmación como esa podría ser el punto de partida de la creación de las condiciones externas que hagan creer al mundo que en Venezuela sí se emplean esas mortíferas fórmulas así como la justificación para una agresión externa tipo Irak o Siria. A continuación, le decimos por qué ello es posible.
En principio, hay que tener en cuenta que la injuria fue elaborada por alguien con un peso determinado en el campo opositor venezolano. Los laboratorios de la derecha han elaborado un trabajo para que todo cuanto la oposición diga, sea tomada como cierto en el mundo entero. En consecuencia, el primer paso está dado: Smolansky habló y dada su aparente “seriedad”, su versión es “cierta”.
El segundo paso está en la cabeza de “algún” buen jefe de redacción de “algún” medio con mediana credibilidad en cualquier latitud. Ese señor reúne a sus periodistas y les ordena que desarrollen el trabajo de “investigación” de las armas químicas en Venezuela; les dice que no dejen de recordar las relaciones de nuestro país con Irán, con Siria, con la Libia de Moamar Kadafi y hasta “de repente” recordará que una vez amagamos con un reactor nuclear. Ah, también meterá en el mismo saco que tenemos dos satélites que “seguramente ya han localizado los puntos más proclives a descargar las armas químicas”.
Tercer paso: Publicar la “investigación” en la que porsupuesto no estará la voz del Gobierno venezolano, y menos aún ninguna prueba que sustente el resultado.
Cuarto paso: La publicación será reproducida por otros medios y ¡ni hablar de las redes digitales!
Quinto paso: Medios de comunicación más “avanzados” potenciarán el “trabajo” y contarán con “fuentes dignas de todo crédito” que pondrán contra la lona a la versión oficial nacional que se pulverizará en un abrir y cerrar de ojos.
Sexto plazo: A estas alturas, el mundo entero estará convencido de que en cada urbanismo de la Gran Misión Vivienda Venezuela, en cada CDI y fuerte militar funciona un laboratorio de armas químicas a gran escala.
Bajo este clima, todas y todos sabemos lo que vendría después. Los falsos positivos funcionan igual en todas partes.