¡Fracasados y desesperados! Conozca el plan del extremismo para sabotear el diálogo en Venezuela
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Cortesía Internet
Publicado: 26/08/2026 09:34 PM
Agosto 26th, 2026
Lincoln Memorial
Washington D.C.
Patriota VIP
Helloooo… my friend furrileaño. ¡Brother! Definitivamente, el extremismo venezolano, encabezado por María “La Chick-Flada” Machado, está colapsando. Han intentado “farmear aura” pero ya se les agotaron todas las narrativas: han reciclado tanto humo durante estos meses que, a estas alturas, y a pesar de todos sus “eruditos asesores”, parecen haberse quedado definitivamente sin cartas bajo la manga.
Y eso, particularmente, tiene a “La Chick-Flada” en jaque mate y rasguñando las paredes, tratando desesperadamente de encontrar una nueva fórmula para sostener un relato que cada vez convence menos y que empieza a mostrar, sin demasiado maquillaje, lo que siempre hemos dicho: quedaron aislados, sin margen de maniobra y, peor aún, sin capacidad real de acción.
Peroooo… antes de continuar. ¡Diosdado, aclárame una cosita! ¿Por qué tu amigo, mi amigo, el amigo de todos, ahora anda con complejo de brinca brinca por Valencia? Mira que por ahí dicen que es la ciudad de las naranjas dulce, eso huele raro, muy raro.
En fin, vamos a lo nuestro.
¡Hermano! Desde la semana pasada, cuando adelantamos que nos habíamos infiltrado en los equipos de “La Chick-Flada”, la paranoia que se vive aguas adentro parece haber alcanzado niveles de campeonato. Lo que se respira en esos grupos ya no es precisamente tranquilidad: es nerviosismo, desconfianza y una obsesión casi religiosa por controlar hasta el último rastro de las conversaciones.
Han hecho de todo. En los grupos de mensajería sacaron miembros que consideraban sospechosos, crearon nuevos subgrupos, restringieron espacios y hasta activaron la eliminación automática de mensajes, como si borrar el chat pudiera borrar también lo que allí se dice. Una suerte de “aquí no pasó nada” digital.
Y por más candados que pongan, por más grupos que cierren y por más mensajes que desaparezcan automáticamente, parece que no terminan de dar en el clavo. Porque siempre queda alguien mirando. Y, aparentemente, alguien contando.
Mi patriota cooperante, alias “Bachaco”, un viejo amiguito de mis años de soltería que todavía sigue dentro del maricorinato, me confesó algo que resulta bastante revelador: “La Chick-Flada” terminó atrapada en su propia telaraña de mentiras. Brother, cuando tu propia gente comienza a reconocer que el discurso se les enredó, es porque la cosa debe estar bastante complicada.
Según “Bachaco”, la señora habría girado instrucciones de parar todo tipo de campañas, tanto por las vías oficiales como desde esos laboratorios de guerra sucia que, hasta hace poco, estaban bastante ocupados vendiendo la idea de que su regreso sería “inminente”.
¿La razón?
Según me cuenta “Bachaco”, el asunto tendría que ver con los resultados de unos Focus Groups que el equipo de la Chick- Flada ordenó hacer. Hermano, con este tipo de herramientas usted no puede crear el universo paralelo, allí sale lo que es y según Bachaco el resultado fue tan negativo para María Corina, que de inmediato ordenó parar todo para reevaluar la estrategia.
Recuerda que, a diferencia de las encuestas de vitrina y de los numeritos convenientemente seleccionados para alimentar las redes sociales, los Focus Groups no se publican, no se tuitean y mucho menos se convierten en propaganda.
Diosdado, nadie apaga una maquinaria propagandística cuando está convencido de que las cosas marchan extraordinariamente bien. Todo lo contrario.
Cuando los números son favorables, se imprimen, se publican, se multiplican, se convierten en titulares y se lanzan hasta por las ventanas para demostrarle al mundo que “vamos ganando”. Pero cuando de pronto mandan a bajar el volumen, a cerrar grupos, a borrar mensajes y a frenar campañas, entonces uno empieza a preguntarse ¿qué fue lo que apareció en esos números que no debía salir a la calle?
Pero el cuento no termina ahí. “Bachaco” me soltó otro detalle que ayuda a entender bastante bien el nivel de locura que estaría reinando aguas adentro: “La Chick-Flada” está atravesando una especie de paranoia compulsiva, de esas que convierten cualquier conversación en una potencial conspiración y cualquier desacuerdo en una declaración de guerra.
Según me cuenta, entre la frustración acumulada, el rechazo de varios pesos pesados y la fumadera industrial de cigarrillos que tiene, “La Chick-Flada” ha convertido su entorno en una especie de campo minado. En los últimos días ha protagonizado una seguidilla de discusiones que está poniendo a prueba —y bastante en serio— la paciencia de quienes todavía forman parte de su círculo de confianza.
“Bachaco” me asegura que a estas alturas son pocos los que logran soportar semejante nivel de tensión. "La Chick-Flada” estaría completamente desbordada, reaccionando con una mezcla de frustración, paranoia y mal humor que ya resulta difícil de disimular. Y es que cuando la presión aprieta, los aliados se alejan y el cenicero parece trabajar horas extras, el problema deja de ser la falta de control: es que el control, sencillamente, parece haber salido por la puerta.
HABLANDO DE FRACASOS
¡Diosdado! Justamente en esta etapa de frustración, desesperación y evidente desgaste en la que parecen haber entrado las distintas facciones del extremismo venezolano, todavía sobrevive un minúsculo pelotón de pseudo-periodistas del maricorinato empeñado en seguir vendiendo fantasías. No aprenden.
Desde hace semanas, llevan días intentando fabricar esa postal que tanto necesitan: las calles ardiendo. Para ello han usado las mismas recetas de siempre: tensión prefabricada, provocaciones, confrontación y una narrativa cuidadosamente condimentada para convertir cualquier incidente menor en una supuesta batalla por la libertad.
Pero aquí viene la perlita, Diosdado.
Lo ocurrido este lunes frente al Ministerio de Interior y Justicia no fue precisamente una espontánea explosión de indignación popular. Desde el sábado ya andaban haciendo esfuerzos para movilizar gente, llenar el escenario y evitar que la convocatoria terminara exhibiendo su verdadero tamaño, pero ni con eso lo lograron.
El resultado fue bastante menos épico de lo que necesitaban vender: una asistencia microscópica, de esas que obligan al fotógrafo a convertirse en magos para jugar con los ángulos. Porque cuando no hay multitud, siempre queda el encuadre; cuando no hay fuerza, siempre queda el relato.
Y ahí es donde entran los “brillantes estrategas” de las ONG y sus acompañantes mediáticos. Ante la incapacidad de convocar una movilización significativa, la alternativa habría sido buscar el conflicto que la convocatoria no pudo producir por sí sola.
Todo esto, por supuesto, forma parte de un viejo libreto de agitación política que necesita combustible constante. Y como en estos espectáculos nunca falta presupuesto para la escenografía, también aparece el respectivo bono para costear el show, mover a los mismos cuatro operadores y alimentar narrativas.
LO QUE VIENE
My friend furrileaño. Otro amiguito mío, de esos que están disfrutando de unas merecidas vacaciones por España, aprovechó el paseo para reunirse con varios ejemplares de esa fauna política venezolana que se autoproclama “exiliada”.
Según me cuentan, por esos predios ya estaría en marcha un nuevo intento de presionar al equipo del diálogo que integra la comisión de los exdiputados de la AN-2015. La idea es meter presión, mover fichas y tratar de torpedear cualquier avance que no pase por el visto bueno de quienes llevan años administrando, por decreto propio, el título de “oposición legítima" desde la comodidad del exilio.
Y la cosa parece ir un poco más allá. Tanto así que algunos de quienes en el pasado se consideraban a sí mismos el “cuarto poder” ya estarían planteando una estrategia bastante peculiar: minimizar, desdibujar o restarle importancia a cualquier avance o logro que puedan alcanzar próximamente las mesas técnicas.
Mi amigo me cuenta que el verdadero temor de estos personajes es quedar fuera del cuadro de la nueva realidad política venezolana. Y aquí conviene recordar algo: durante años, muchos de ellos parecieron encontrar en la crisis no una oportunidad para buscar soluciones, sino una extraordinaria oportunidad para hacer negocios, administrar recursos y engordar sus bolsillos mientras el país se desangraba.
Ahora que el escenario empieza a moverse, aparece el pánico. Porque una cosa es proclamarse indispensable desde el exilio y otra muy distinta es descubrir que el país puede avanzar sin pedirles permiso.
RECUERDA QUE SOY TU AMIGO FINO FITNEES E IMPORTANTE.
CAMBIO Y FUERA.