Los golpes de Estado apoyados por EEUU en Latinoamérica desde 1948 (+inforgrafía)

Washington ha propiciado cambios de gobierno en casi todos los países de la región
Cortesía: Rusia Today (RT)

21/02/2019 03:32 PM

Estados Unidos (EEUU) ha jugado un papel preponderante en decenas de golpes de Estado por todo el mundo, algo que América Latina conoce muy bien.

Pese a que Washington negó en su momento su participación en los derrocamientos de gobiernos, los documentos desclasificados años más tarde por sus mismas instituciones revelan lo contrario.

Recientemente, Venezuela denunció un golpe de Estado en marcha en el país, organizado por EEUU, luego de la autoproclamación del diputado Juan Guaidó como "presidente encargado". El parlamentario anunció que el próximo sábado forzarán el ingreso de "ayuda humanitaria" a territorio venezolano, algo que Caracas ha calificado como un "show" para justificar una "intervención militar" y deponer al Gobierno de Nicolás Maduro.

Hugo Chavez pronuncia un discurso frente al Palacio Presidencial en Caracas, el 23 de enero de 2002. / Andrew Alvarez / AFP

Paraguay 1954

En mayo de 1954, el general Alfredo Stroessner encabezó un golpe de Estado en Paraguay contra el presidente Federico Chaves, del Partido Colorado. Se conformó una Junta de Gobierno y se convocaron elecciones que el golpista ganó sin oposición. Tomó el poder en agosto de ese año y extendió su mandato hasta 1989.

En el libro 'Paraguay y EE.UU.: Aliados distantes', los estadounidenses Frank Mora y Jerry Cooney revelan que Stroessner realizó una gira por varias unidades militares estadounidenses entre mayo y junio de 1953, invitado por el entonces secretario del Ejército, Robert Stevens. También señalan que una vez instaurada la dictadura, Paraguay figuraba entre los tres principales receptores de ayuda estadounidense en América Latina entre 1954 y 1961.

Guatemala 1954

En junio del mismo año se concretó el golpe de Estado contra el presidente guatemalteco Jacobo Árbenz. Documentos desclasificados por EEUU en la década de 90 y colgados en la página de la Oficina del Historiador del Departamento de Estado, revelaron que el golpe fue organizado por la estadounidense Agencia Central de Inteligencia (CIA). El mandatario, al frente de Guatemala desde marzo de 1951, había puesto en marcha políticas que daban mayor control del Estado sobre las riquezas guatemaltecas, así como la reforma agraria, lo que afectaba los intereses de la United Fruit Company (UFC), que tenía miles de hectáreas en el país centroamericano.

João Goulart, Brasil. / loc.gov / Dick DeMarsico

Argentina 1966 y 1976

En junio de 1966 fue derrocado el mandatario Arturo Illia, en un golpe perpetrado por su antiguo jefe del Ejército Juan Carlos Onganía. Documentos desclasificados de la CIA, citados por el diario argentino La Voz, señalan que el comandante del primer cuerpo de Ejército, general Julio Alsogaray, habría puesto al tanto de la fecha aproximada del golpe, del nombre de los oficiales involucrados y de las características del nuevo gobierno a los agentes de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense destacados en Buenos Aires.

  • En 1976 se produce otro golpe, esta vez contra la entonces presidenta María Estela Martínez de Perón. "Los preparativos del golpe están listos. Los buques y los integrantes de la Armada ya han sido desplegados en puntos estratégicos a lo largo del país para controlar posibles disturbios después de la toma de poder", dice uno de los informes, desclasificado en 2016, que la CIA envió al entonces mandatario estadounidense Gerald Ford, el 5 de marzo de 1976, 19 días antes del derrocamiento.

Bolivia 1971

El 21 de agosto de 1971, el militar Hugo Banzer Suárez encabezó el golpe de Estado contra el también militar Juan José Torres, quien es recordado como un nacionalista y revolucionario boliviano.

Varios documentos, desclasificados en 2010 y colgados en la página de la Oficina del Historiador del Departamento de Estado de EE.UU., revelan la participación de Washington en el golpe, con la anuencia directa del presidente Richard Nixon y el secretario de Estado Henry Kissinger.

Salvador Allende, Chile. / Keystone Pictures USA / www.globallookpress.com

El Salvador 1979

El 15 de octubre de 1979 fue derrocado el mandatario salvadoreño, Carlos Humberto Romero, en un golpe de Estado encabezado por jóvenes militares. Este episodio generó una posterior guerra civil que se prolongó durante 12 años y dejó un saldo de al menos 70.000 muertos y otros miles de desaparecidos.

En un documento publicado en el portal AlterNet, el periodista Alex Henderson señala que EE.UU. apoyó a la junta militar que se instauró. Ese gobierno de facto usó escuadrones de la muerte que fueron creados, entrenados, armados y supervisados por la CIA y por fuerzas especiales estadounidenses.

Panamá 1989

El 20 de diciembre de 1989 más de 20.000 soldados de EE.UU. entraron por tierra, mar y aire a Panamá, en una operación que se denominó 'Causa Justa' y que tenía por objetivo capturar a Manuel Antonio Noriega, último militar en dirigir la dictadura que se había instaurado en el país desde 1968.

Noriega había pasado de ser aliado de EE.UU. y colaborar con la CIA y la Administración para el Control de Drogas​ (DEA), a convertirse en su enemigo; luego de, entre otras cosas, cerrar la Escuela de las Américas de EE.UU., academia militar donde se formaron varios dictadores de América Latina y que funcionaba en territorio panameño desde 1946.

Antes de la invasión, EE.UU. conspiró contra Panamá en otras áreas, con el objetivo de generar mayor desestabilización. En abril de 2017, el analista internacional Julio Yao escribió  en La Estrella de Panamá que en 1989 tuvo conocimiento de un documento denominado 'Memorándum secreto-sensitivo del Consejo de Seguridad Nacional', del 8 de abril de 1986, que determinaba la política de Washington contra Panamá y que incluía "una campaña de acciones encubiertas para desestabilizar" al país centroamericano, acusando a las Fuerzas de Defensa, "particularmente al general Noriega, de tráfico de drogas".

Manuel Zelaya pronuncia un discurso en Tegucigalpa, Honduras, 20 de diciembre de 2017. / Jorge Cabrera / Reuters

Un año después del hecho, Zelaya dijo que, aunque EE.UU. negó su vinculación con el derrocamiento y la Embajada de Washington condenó el hecho, la Casa Blanca estuvo detrás.

"Los autores intelectuales de este crimen obedecen a una asociación ilícita de los viejos halcones de Washington con hondureños, propietarios de capitales y sus socios de subsidiarias, norteamericanas y agencias financieras", mencionó el exmandatario en esa oportunidad.

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