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Milagros realizados por el beato José Gregorio Hernández han fortalecido la fe de las familias venezolanas

Publicado: 30 de abril de 2021 a las 11:48 | Última actualización: 30 de abril de 2021 a las 12:44

Doctor José Gregorio Hernández Doctor José Gregorio Hernández

Doctor José Gregorio Hernández
Foto: Internet

A lo largo de los años en Venezuela se han producido cientos de milagros realizados por el Dr. José Gregorio Hernández. Familias enteras han fortalecido su fe gracias a los milagros concedidos por el siervo de Dios, conocido también como el médico de los pobres.

 “Recuerdo, como mi mamá nos contaba, cada detalle del milagro que recibió del Dr. José Gregorio Hernández, luego de que a mi  hermano le diagnosticaran leucemia infantil. Mi hermano enfermó gravemente y fue internado en el Hospital J.M. de los Ríos, en Caracas. Allí, de manera fría, cuenta mi mamá, le dijeron que mi hermano no pasaría la noche, si acaso llegaría hasta la madrugada. Nos cuenta que se inclinó en el piso de la habitación pidió a Dios y al Dr. José Gregorio Hernández que salvarán a mi hermano y se comprometió a cumplir una promesa si mi hermano vivía… Bueno esa noche terminó y llegó el día y mi hermano la libró, en los días siguientes fue mostrando mejoría y al décimo día mi hermano reaccionó hasta ahora que tiene 44  años de edad”, relató vía telefónica, Rubén Gómez, habitante de la comunidad de  San Agustín, en Caracas.











El Doctor José Gregorio Hernández fue un profesional y médico exitoso, un gran científico, excelente profesor universitario, pero especialmente fue un hombre con profunda vocación religiosa, fiel cumplidor de las virtudes de la fe, esperanza y caridad.

Cursó estudios de Medicina en la Universidad Central de Venezuela, donde se graduó de médico con excelentes calificaciones, el 28 de junio de 1888. Presentó su tesis en “La doctrina de Laennec y La Fiebre Tifoidea” en Caracas, ambos proyectos relacionados con enfermedades bacterianas, campo en el que centró su profesión.

Fue docente en las cátedras de Histología Normal y Patológica, Fisiología Experimental y Bacteriología, en  la Universidad Central de Venezuela (UCV), convirtiéndose en el fundador de ambas.

Este hombre de ciencia se convirtió en el guardián de los enfermos, en el enviado de Dios para sanar a su pueblo; venezolanos y venezolanas evocan su esperanza en la sanación que este siervo ofrece a los enfermos.

“Mi hija, la más chiquita, la que vi nacer, casi la vi morir  siendo todavía una bebé de meses. Ella había pasado por un virus gripal que se le convirtió en bronquitis, luego neumonía y por último una pulmonía, esto le sucedió debido a un mal diagnóstico y un tratamiento mal indicado. Cuando llegamos al Hospital Miguel Pérez Carreño, ya la bebé estaba muy complicada, había que intubarla para drenar la flema de sus pulmoncitos. Tuve que salir corriendo a la compañía y pedir un préstamo para comprar el sistema de drenaje, conseguí el dinero, compre lo que me indicaron y me fui al hospital, mi esposa en ese entonces, y yo tuvimos que presenciar de como a la bebé le ponían el drenaje sin anestesia por sus pulmones, el doctor que estaba atendiendo el caso nos dijo si no drena la flema, lamentablemente ella no resistirá, lloramos mucho al amanecer todavía no salía la flema suficiente y se agravó más la bebé. Nos fuimos a rezar a la capilla y allí le pedimos un milagro al Dr. José Gregorio Hernández, acompañé a la mamá de la bebé a la habitación y me fui a la casa a cuidar a mis otras dos hijas”, relató Joel Querales, habitante de Ruiz Pineda, Caricuao, a través de un mensaje de WhatsApp.

El milagro de la hija del señor Querales fue concedido; él relata que esa noche luego de ir a rezar a la capilla, el Dr. José Gregorio hizo el milagro. “Cuando regrese al hospital en la mañana, la mamá de la bebé me contó que esa noche un hombre de traje negro y bata blanca entró y se dirigió a la cama de mi bebé, la tomo entre sus brazos, le sacó el drenaje, lo reviso y se lo volvió a colocar. Nadie supo quién era ese hombre que había entrado al cuarto, lo buscaron y no lo encontraron. Yo sé que fue el Dr. José Gregorio. En los días siguientes la bebé mejoró y la flema drenó y hoy está sana, tiene 32 años, gracias a mi doctor José Gregorio, un ángel de Dios”.

Son milagros contados en distintas situaciones, con distintos protagonistas, recuperaciones muchas veces sin dilucidación para la ciencia, pero para quienes han sido sanados la única explicación es su fe, su esperanza y la respuesta a sus plegarias en medio de las tinieblas, el milagro concedido por el venerable.










El Siervo de Dios

El doctor José Gregorio Hernández, nació en Isnotú, estado Trujillo, el 26 de octubre de 1864. Su niñez transcurrió en medio de un ambiente religioso, que lo hizo un hombre humilde, solidario con todos y en especial con los pobres y necesitados.

En 1909 renunció a sus labores en Venezuela y se trasladó a Italia, para ingresar al monasterio de la Cartuja, como Fray Marcelo, pero una enfermedad respiratoria lo motivó a volver y a retomar sus actividades profesionales, en Caracas.

Viajó nuevamente a Roma en 1914 e ingresó al Seminario, pero le fue imposible culminar este ciclo, por su condición de salud. Regresó a Venezuela y continuó sus labores académicas y la práctica de la docencia.










Jhuliana González, estudiante de enfermería, compartió en un mensaje vía Telegram una de las tantas historias que escuchó durante sus pasantías en el Hospital Vargas, en Caracas. Una de ellas es que por los pasillos del Vargas se pasea el Dr. José Gregorio Hernández, con su bata blanca, y su paso calmado, buscando sanar a los enfermos. “Dicen que el doctor José Gregorio anda entre nosotros por las miles de peticiones que se le hacen a diario por los enfermos que se encuentran internos, yo creo que es verdad porque he visto sanarse a muchas personas y no tiene nada que ver con los tratamientos, porque son personas sentenciadas a morir allí y de repente uno lo ve salir del hospital como si nada”.

Muchas sanaciones y milagros son atribuidas al Dr. José Gregorio; pero es el 27 de abril de 2020 que la Comisión Teológica del Vaticano aprobó el milagro del Venerable en la curación de la niña Yaxury Solórzano, obra certificada previamente por la junta médica el 9 de enero, donde llegaron a la conclusión que allí intervino la mano de Dios.

Milagro para la beatificación















La niña Yaxury Solórzano de 10 años de edad, había recibido un disparo en la cabeza tras un incidente ocurrido en el caserío Mangas Coveras, del estado Guárico, el 10 de marzo de 2017 y no fue sino hasta 50 horas después del suceso, que pudo ser intervenida quirúrgicamente.

La madre de Yaxury le pidió Doctor José Gregorio Hernández, que la salvara. En medio de su angustia y desesperación, afirma que el Venerable le dijo: “No te preocupes, que tu hija va a salir bien”.

El pronóstico era reservado debido a la gravedad de la herida, y los médicos diagnosticaron que de salvarse quedaría con discapacidad severa.

Cuatro días después de la operación, el milagro estaba cumplido, Yaxury empezó a reaccionar bien a todas las pruebas y exámenes, bastando 20 días para estar completamente sana, sin secuelas. Un hecho inexplicable científicamente y certificado por una junta médica.

Beatificación  

Los venezolanos y venezolanas están de júbilo por la Beatificación del Dr. José Gregorio Hernández, luego de años de recopilación de causas para beatificar y canonizar al Siervo de Dios, finalmente será reconocido, luego de la aprobación del milagro en la curación de Yaxury Solórzano Ortega.

“Para nosotros los venezolanos, el doctor José Gregorio, es nuestro santo, nuestro sanador, mucho antes de que la iglesia lo reconociera. Hay mucha gente es curada por sus milagros, muchas sanaciones del doctor que no le han sido reconocidas, pero nosotros sabemos que fue él quien las hizo”, resaltó la señora Rosa Elena Heredia, mediante llamada telefónica.

La devoción de los fieles seguidores de José Gregorio Hernández inició al poco tiempo de su partida física en 1919, debido a que se le atribuían milagros y curaciones, historias que permitieron a que la Iglesia Católica en 1949 iniciara el proceso de causa para la santificación.

La Santa Sede lo declaró “Siervo de Dios” en 1972. Sus restos fueron exhumados en el Cementerio General del Sur y trasladados a la Iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, en Caracas. Y el 16 de enero de 1986 el Vaticano lo promulgó “Venerable”, título que lo colocó en el antepenúltimo peldaño rumbo a su beatificación y canonización.

El Gobierno nacional y la Conferencia Episcopal Venezolana han llevado adelante el proceso para la beatificación del Dr. José Gregorio Hernández y este 30 de abril El Venerable es llamado Beato, tras la declaración oficial de la Iglesia Católica.

Prensa Mpprijp


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