Nueva tesis de buen gobierno imponen movimientos sociales en procesos electorales latinoamericanos

"Empieza a difundirse en Latinoamérica como una manera ya no de dejar de salir a votar sino como la de salir y decir verdades con hechos que permitirán fortalecer su estamento político"
Internet

15/03/2021 02:40 PM

Nuevas circunstancias en la gestión de los gobiernos muestran nubarrones de cambios en el panorama político latinoamericano, obligándolos a reflexionar en torno a la eficiencia y buen gobierno en épocas marcadas por la crisis económica de pandemia junto a procesos electorales internos en los países de la región, se trata de contener la desaceleración o desvanecimiento de ciertos procesos medulares de gestión pública que buscaban la máxima felicidad de los que ejercen la soberanía popular.

 

Esa dinámica está marcando un nuevo rumbo democrático, participativo y sobre todo protagónico, que busca la eficacia y aborrece la ineficiencia que se podría estar adueñando de la gestión prometida, donde el crecimiento y desarrollo alcanzado se ha convertido en la historia del mapache que mojo su algodón de azúcar en el agua para verlo crecer.

 

Algunos procesos como lo narrado por un líder nicaragüense: el Comandante Tomás Borges, estando en Caracas, en una charla en la UCV, luego de la derrota del Sandinismo, dijo que la derrota para aquel entonces en su país se resumía en la pérdida de la humildad, la cual introdujo los vicios de la ostentación y la soberbia. Acoto igualmente, que ello era sumamente dañino a cualquier revolución, porque sin lugar a dudas la ostentación trae mal ejemplo, desconfianza, derroche y que ello se percibía cuando en un país en crisis algunos dirigentes se exhiben con sus (carros de lujo, las prendas, las ropas de marcas, casas suntuosas), siendo eso, malas compañeras para la revolución como lo han denunciado altos dirigentes y hasta por el propio presidente en Venezuela.

 

Sin embargo, aunque los escenarios señalados por el dirigente sandinista han cambiado de modalidad, siguen existiendo campañas de marketing en redes sociales, donde crean escenarios virtuales que pretenden confundir no solo a la población, sino a los propios gobernantes, queriendo hacerles creer que se está dando atención eficiente, que no desvían los beneficios sociales, que el pueblo está contento,  maquillando la realidad a lo mero virtual, olvidando que el pueblo es sabio, y que ello le genera un descontento inadmisible en el estómago que los obliga a pasar factura a la hora de los procesos electorales.

 

Ante lo cual, parece que se ha empezado a gestar cambios políticos en los países, aunque hayan dirigentes políticos que pretendan ser sabiondos en discursos virtuales, olvidando lo que decía el cantautor Ali Primera de que “el pueblo es sabio compadre”; es el quien al final toma la última decisión, esa que se avizora en el panorama político latinoamericano alertando la necesidad de potenciar el ideal chavista y bolivariano, como un modelo integracionista que amárgame las bases del proceso socialista, para no perder lo que tanto esfuerzo ha costado como un ejemplo de democracia  protagónica mundial.

 

Mover los tamices en Venezuela para seguir siendo ejemplo regional, una mejora en la gestión impone la realidad internacional, aprender y desaprender de las experiencia, abrir brechas de gerencia y gestión de buen gobierno, de lo virtual a lo real, de lo legar a lo pragmático comunal, que no nos invada el enigma de El Salvador, que el progresismo llego y salió sin pena ni gloria, evaluemos cuánto costó regresar al progresismo, cuanto sufrió el pueblo, cuanto está costando rescatar la institucionalidad en Ecuador, aun sin esperanza en Brasil y tratando de encaminar lo de Argentina, no es cosa fácil como lo diría el propio Comandante Eterno Hugo Chávez.

 

Hoy El Salvador, tiene un presidente que más allá de su discurso ha tenido que interpretar al pueblo y ocultar discursivamente ser progresista o neoliberal, para decirle a su pueblo que va a satisfacer sus necesidades, se enfocó en atacar la gestión deficiente anterior  para ofrecer lo que el pueblo desea, soluciones a un problema humano que junto a la pandemia los trae arrodillados.

 

Más pragmatismo, menos virtualidad, las soluciones virtuales en redes sociales no están siendo suficiente, podrán mostrar logros, sin embargo, hay una experiencia ya en el proceso de elecciones regionales y municipales en El Salvador  que sirvió para enseñar a los políticos salvadoreños pero también a los latinoamericanos que son acciones, soluciones pragmáticas las que se requieren, situación que empieza  a difundirse en Latinoamérica como una manera ya no de dejar de salir a votar sino como la de salir y decir  verdades con hechos que permitirán fortalecer su estamento político.

 

La dinámica internacional globalizada exige cambios en la acción y reacción, la pandemia virtualizó, pero la realidad social profundizó las necesidades y crisis de sistema político-económico; es necesaria la producción eficiente para la solución estratégica de los problemas, un humanismo bolivariano latinoamericano sin hambre y miseria que sirva  de catalizador a la solidaridad continental con fragancia socialista en esta nueva alternativa real de expansión bolivariana.

 

RAFAEL SOSA VARGUILLA


@rafaeliginio

 

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