Ante denuncias irresponsables que saturan las redes sociales: Regular el acceso a las zonas afectadas no es bloquear la ayuda
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Publicado: 02/07/2026 04:14 PM
Frente a denuncias aisladas e irresponsables a través de las redes sociales que buscan confundir a la población y hacer creer que las autoridades “no dejan pasar” a médicos, voluntarios o ayuda hacia las zonas afectadas por el doble sismo del 24 de junio, es necesario poner los hechos sobre la mesa.
No hubo una orden que buscara impedir la ayuda. La medida aplicada, en determinados momentos, respondió a una situación concreta: la enorme cantidad de vehículos que descendía hacia La Guaira estaba colapsando las vías. Permitir el ingreso indiscriminado habría bloqueado los accesos necesarios para ambulancias, rescatistas, personal médico, vehículos forenses y equipos con tareas urgentes.
La intención de las autoridades no era cerrar el paso a quien quisiera colaborar. Era exactamente la contraria: despejar las rutas, organizar el ingreso y garantizar que la ayuda pudiera llegar de forma efectiva a quienes realmente la necesitaban.
Sin duda, todos estamos de acuerdo en que, quienes acudieron voluntariamente, merecen respeto y reconocimiento por su solidaridad. Pero una emergencia de esta dimensión no puede manejarse con cientos de vehículos particulares entrando al mismo tiempo, sin coordinación ni asignación operativa. La buena voluntad es indispensable, pero debe integrarse a un plan organizado que permita salvar vidas y no congestionar las vías críticas.
Por eso se aplicaron controles temporales, desvíos y aperturas progresivas del tránsito. De esta manera, se detenía el flujo por momentos, se permitía que las zonas más congestionadas se desahogaran y luego se retomaba el acceso. De ahí a que, posteriormente, las personas pudieron ingresar de forma regulada.
La razón es elemental: una persona rescatada con vida, en condición delicada y necesitada de traslado urgente, no puede quedar atrapada en una cola provocada por el desorden. Una ambulancia no puede perder minutos decisivos porque las vías estén saturadas. Un equipo especializado no puede cumplir su tarea si tiene que abrirse paso entre tráfico y presencia no coordinada.
Presentar una medida organizativa como si fuera una prohibición de ayuda es una manipulación que no contribuye en nada a la emergencia.
En una tragedia, ayudar también es respetar los protocolos, atender las indicaciones de los equipos desplegados y comprender que el acceso se debe priorizar a quienes cumplen labores de rescate, evacuación, atención médica y recuperación de manera ordenada.
Regular el ingreso no es negar solidaridad. Es protegerla, hacerla útil y asegurar que cada recurso llegue a tiempo.
REDACCIÓN MAZO