May 13th, 2026
Jardín de las Rosas
1600 Pennsylvania Avenue - White House
Washington D.C.
PATRIOTA VIP
Hellooo my friend furrialeño. How are you? Yo estoy bien y mejor que quienes orbitan al rededor de eso que llaman “El Marico-rinato”. ¡Brother! El nivel de trastorno político y fanatismo delirante de ese sector del extremismo venezolano, encabezado por “La Chick-flada” Machado y su galaxia de aduladores asalariados, terminó de cruzar la frontera de lo grotesco para entrar al campo del trastorno clínico.
La obsesión, el resentimiento y la desconexión con la realidad son tan profundos que cualquier psiquiatra medianamente sensato saldría corriendo antes de intentar sentarse cinco minutos con alguno de ellos.
¡Brother! Esta gente se quedó atrapada en una burbuja de propaganda, narrativas recicladas y aplausos financiados, donde cada derrota la venden como victoria y cada desastre lo maquillan como “estrategia”. Lo más impresionante no es el extremismo en sí, sino la disciplina casi religiosa con la que el “El Marico-rinato” repite estrategias absurdas mientras actúan como una “secta política” en estado permanente de histeria colectiva.
Perooo… antes de continuar. ¡Diosdado! Dile a Coquito que sí, que deje la intensidad que ya le dije que ¡sí!, él sabe a lo que me refiero y sino que te cuente.
En fin, vamos a lo nuestro.
¡Brother! La situación de “La Chick-Flada” cada día es compleja. Ni las encuestan infladas o hechas en burbujas controladas la están ayudando a levantarse después que su ego, su arrogancia, y sus mentiras la llevaron a un callejón sin salida. Hoy el boomerang viene de regreso y nos muestra una persona errática, que se contradice y que retrocede en sus posiciones históricas.
La misma señora que había prometido su regreso a Venezuela en marzo para la Semana Santa, y que luego su lugarteniente, Magallí Meda, dijo que la Chick-Flada “no necesita permiso de nadie para volver”, ahora, en un giro obligado y desesperado, le confirma al diario El País, de España, lo que ya sabíamos desde su primera visita a la Casa Blanca: “usted no va”. Pero si eso parece contradictorio, ¿qué me dices de cuando la Chick-Flada aseguraba que el chavismo debía proscribirse, y ahora como un lobo disfrazado de oveja ofrece gobernar con el chavismo? ¡Hermano! ¡eso es más falso que el maracucho haciendo dieta!
Aún así, la Chick-Flada, insiste en actuar como si ella todavía es la estrella del juego, cuando la verdad es que en Washington hace rato que la mandaron para el archivo. ¡Hermano! lo bueno es que la gente no es tonta, y comienzan a confirmar que La Chick-Flada perdió la confianza y el respaldo de la Casa Blanca, que la realidad es muy diferente a lo que ella le vendió a sus seguidores y aliados, y esto, “Sin Truco Ni Maña”, bastante lo advertimos en este espacio.
Si todavía quedan ingenuos que se tragan el cuento, aquí va una dosis de realidad: “La Chick-Flada” jamás formó parte del verdadero plan de Washington para una Venezuela. En los círculos de poder de EE.UU. nunca la consideraron una figura central, mucho menos indispensable, dentro de la actual momento político de nuestro país. Todo esto, a pesar de su obsesiva apuesta por la presión extranjera, las sanciones, su reiterado pedido de intervencionismo y su discurso incendiario. En Washington la veían más como un instrumento útil para agitar titulares que como una dirigente con capacidad real de gobernar.
Nuestro querido amigo MilkeWake, quien sigue moviéndose cómodamente entre las alfombras y pasillos donde realmente se cocina el poder en Estados Unidos, me adelantó que la situación alrededor de Machado está entrando en fase terminal. Y no, ya no se trata de simples diferencias o molestias, en la Casa Blanca la señora Machado fue relegada al rincón de las “personas incómodas”, esas que atienden por pura cortesía protocolar, pero no la escuchan.
¡Se le acabó el show! Conozca las razones del cambio de discurso de la Chik-Flada sobre su retorno al país
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Cortesía Internet
Publicado: 13/05/2026 11:31 PM
¡Brother! ¿recuerdas cuando te conté que en la administración estadounidense le venían armando un expediente con cada desplante, cada capricho y cada show de diva tropical que la Chick-Flada les hizo pasar? Bueno, hoy puedo confirmarte que la factura finalmente llegó, y se la están cobrando completa, sin descuento y con intereses acumulados.
¡Diosdado! Una cosa es venderse como supuesta “lideresa mundial” en redes sociales y otra muy distinta es creerse indispensable mientras vas agotando la paciencia de quienes antes te daban micrófono, foto y palmada en la espalda. Según MilkeWake, “La Chick-flada” Machado está perfectamente consciente de que su fantasía hollywoodense —esa donde ella protagoniza la gran película épica sobre la “liberación” de Venezuela— está llegando al final.
El cambio de discurso de la "Chick-Flada" ya resulta imposible de disimular. Hace apenas unos meses hablaba con tono mesiánico y ultimátum de película barata, exigiendo elecciones en 30 días.
Pero ahora el libreto cambió. La Chick-Flada ya no habla de “inmediatez”, ni de “transición express”, ni de aquel reloj imaginario que contaba 180 días para la falta absoluta. Ahora resulta que, según su nuevo cálculo político-astrológico, se necesitan al menos 40 semanas. Es decir, la misma persona que vendía urgencia electoral absoluta, ahora intenta preparar psicológicamente a sus seguidores para una espera muchísimo más larga. ¡Hermano! permíteme decirles que los volvieron a engañar.
Lo más insultante de todo, es que ahora la Chick-Flada intenta disfrazarse de oveja habla de unidad y reconciliación como si los venezolanos tuviéramos amnesia y nadie recordara el papel que ella jugó promoviendo sanciones, celebrando presiones externas y pidiendo abiertamente que bombardearan o invadieran nuestro país. Ella cree que olvidamos su plan de 100 días, donde prometía acabar con los generales, con la FANB y con todo lo que huela a chavismo.
¡Diosdado! La Chick-Flada, perdida y extraviada en sus últimos suspiros políticos, dice: “no habrá venganza” ¿en serio? ¿le creemos? Ese es el discurso de la señora frente a las cámaras, pero a la media vuelta le pide a sus hordas digitales que operen como brigadas de linchamiento virtual, persiguiendo, insultando y tratando de destruir a cualquiera que se atreva a cuestionar el relato oficial del maricorinato. Hablan de democracia mientras practican el fanatismo; predican tolerancia mientras actúan como inquisidores de teclado.
¡Brother! Machado y su entorno creen que basta con cambiar el tono del discurso y ponerse un traje más moderado para borrar años de extremismo político, arrogancia y apuestas fallidas. Pero la memoria del país pesa más que cualquier operación de maquillaje mediático.
LOS LLAMADOS A ELECCIONES.
Brother! Hablando de elecciones, como diría la hermana Delcy Rodríguez: “algún día”. Porque esa es la realidad que muchos no quieren aceptar y otros prefieren maquillar con discursos épicos para seguir sobreviviendo políticamente y ver cómo levantan fondos, es decir, cómo martillan y estafan empresarios porque la USAID ya no picha como antes
Las recientes declaraciones de la chick-flada retrocediendo en su estrategia de ¡elecciones YA! asumiendo que esto tardará más de lo que ella había ofrecido a su gente, ha creado un terremoto entre los sectores que la acompañan pero que no pueden esperar y les urge entrar en campaña o tendrán que buscar trabajo. ¡Brother! recuerda que esta gente vive de la política, son flojos y no les gusta trabajar.
LOS LABORATORIOS VUELVEN AL ATAQUE.
¡Diosdado! Una cosa es venderse como supuesta “lideresa mundial” en redes sociales y otra muy distinta es creerse indispensable mientras vas agotando la paciencia de quienes antes te daban micrófono, foto y palmada en la espalda. Según MilkeWake, “La Chick-flada” Machado está perfectamente consciente de que su fantasía hollywoodense —esa donde ella protagoniza la gran película épica sobre la “liberación” de Venezuela— está llegando al final.
El cambio de discurso de la "Chick-Flada" ya resulta imposible de disimular. Hace apenas unos meses hablaba con tono mesiánico y ultimátum de película barata, exigiendo elecciones en 30 días.
Pero ahora el libreto cambió. La Chick-Flada ya no habla de “inmediatez”, ni de “transición express”, ni de aquel reloj imaginario que contaba 180 días para la falta absoluta. Ahora resulta que, según su nuevo cálculo político-astrológico, se necesitan al menos 40 semanas. Es decir, la misma persona que vendía urgencia electoral absoluta, ahora intenta preparar psicológicamente a sus seguidores para una espera muchísimo más larga. ¡Hermano! permíteme decirles que los volvieron a engañar.
Lo más insultante de todo, es que ahora la Chick-Flada intenta disfrazarse de oveja habla de unidad y reconciliación como si los venezolanos tuviéramos amnesia y nadie recordara el papel que ella jugó promoviendo sanciones, celebrando presiones externas y pidiendo abiertamente que bombardearan o invadieran nuestro país. Ella cree que olvidamos su plan de 100 días, donde prometía acabar con los generales, con la FANB y con todo lo que huela a chavismo.
¡Diosdado! La Chick-Flada, perdida y extraviada en sus últimos suspiros políticos, dice: “no habrá venganza” ¿en serio? ¿le creemos? Ese es el discurso de la señora frente a las cámaras, pero a la media vuelta le pide a sus hordas digitales que operen como brigadas de linchamiento virtual, persiguiendo, insultando y tratando de destruir a cualquiera que se atreva a cuestionar el relato oficial del maricorinato. Hablan de democracia mientras practican el fanatismo; predican tolerancia mientras actúan como inquisidores de teclado.
¡Brother! Machado y su entorno creen que basta con cambiar el tono del discurso y ponerse un traje más moderado para borrar años de extremismo político, arrogancia y apuestas fallidas. Pero la memoria del país pesa más que cualquier operación de maquillaje mediático.
LOS LLAMADOS A ELECCIONES.
Brother! Hablando de elecciones, como diría la hermana Delcy Rodríguez: “algún día”. Porque esa es la realidad que muchos no quieren aceptar y otros prefieren maquillar con discursos épicos para seguir sobreviviendo políticamente y ver cómo levantan fondos, es decir, cómo martillan y estafan empresarios porque la USAID ya no picha como antes
Las recientes declaraciones de la chick-flada retrocediendo en su estrategia de ¡elecciones YA! asumiendo que esto tardará más de lo que ella había ofrecido a su gente, ha creado un terremoto entre los sectores que la acompañan pero que no pueden esperar y les urge entrar en campaña o tendrán que buscar trabajo. ¡Brother! recuerda que esta gente vive de la política, son flojos y no les gusta trabajar.
LOS LABORATORIOS VUELVEN AL ATAQUE.
¡Diosdado! La frustración y el desespero activó con refuerzo a la galaxia de aduladores y asalariados de “La Chick-flada”. La pura representación del extremismo venezolano ya no puede disimular ni con filtros, su ataque en contra de quien hasta hace poco fue su principal aliado. ¡Hermano! Ya atacan con liguita y directo a la cara de Trump y de Rubio, cosa que no es nuestro problema, pero lo contamos para que la audiencia vea la clase de genética, el ADN del extremismo. Esta gente es incoherente pero además son una secta de trepadores y mal agradecidos, cuando no complaces sus intereses te van atacar con la misma furia con la que atacan a cualquiera que difiere de sus proyectos.
Todos ellos, los pseudo-periodistas, operadores comunicacionales y amigos de la secta de Machado, han quedado completamente desorientados, atrapados en su narrativa. La incoherencia es tan grotesca que parece una tragicomedia política escrita por guionistas en crisis. Pasaron de pedir bombardeo con entusiasmo al ataque desenfrenado porque la realidad geopolítica no encajó con sus fantasías hollywoodenses de “liberación exprés”.
Pero el extremismo tiene sus facciones, y en este caso la facción de Magalli Meda, está obsesionada con promover ataques en contra de Trump y Rubio, particularmente como si la gente no se da cuenta que hoy insultan a quien antier idolatraban. Por otro lado, tienes la facción de Pedro Urruchurtu, que insiste en sostener la ficción de que “La Chick-flada” sigue siendo la gran referente continental, la líder indispensable a la que supuestamente “se le consulta todo”, aunque la realidad indique exactamente lo contrario.
Y existe un tercer grupo que, ante el evidente abandono político de su jefa y el desplome de su narrativa internacional, insiste en comprar y posicionar a supuestos “voceros revolucionarios” como piezas de utilería comunicacional, con la absurda esperanza de alimentar su fallida estrategia de dividir al chavismo desde adentro. El problema de este tipo maniobra es que luce tan artificial y desesperada que termina pareciendo una mala obra de teatro. De pronto aparecen personajes autoproclamados “críticos” o “disidentes”, repitiendo exactamente los mismos guiones, los mismos ataques y las mismas matrices de opinión que viene impulsando el maricorinato digital. Aunque cambian los rostros, el libreto sigue siendo igual de torpe.
EL FRACASO DEL EXTREMISMO, Y LA VICTORIA DE DELCY
My friend furrialeño, si algo quedó demostrado el pasado lunes, es que la antipatria parece estar incrustada en lo más profundo del ADN político de esa pseudo-oposición venezolana que vive obsesionada con sabotear cualquier causa nacional con tal de ganar cinco minutos de atención en redes sociales.
Mientras la presidenta (e) Delcy Rodríguez defendía en La Haya los derechos históricos de Venezuela sobre el Esequibo —un tema que une a todo nuestro país— ahí aparecieron cinco pelagatos del extremismo, sí, literalmente cinco, intentando montar un show miserable para las cámaras, honestamente parecían actores de reparto en una película de bajo presupuesto.
El contraste no pudo ser más humillante: de un lado una delegación defendiendo la soberanía nacional en un escenario internacional; del otro, un grupito desesperado enviados por la Chick-Flada tratando de convertir un asunto histórico y territorial en otro capítulo de su eterno circo propagandístico.
Y lo más triste es que ni siquiera lograron impacto esperado. Diez personas, tres teléfonos grabando y el ego colectivo creyéndose tendencia mundial. Así de desconectados están de la realidad.
Para el extremismo ya no existe país, historia, ni interés nacional: todo gira alrededor de su obsesión enfermiza por sabotear, atacar y convertir cualquier escenario internacional en plataforma para su espectáculo permanente de victimismo y propaganda, para ver si así llegan al poder.
HABLANDO DE FRACASADOS
Todos ellos, los pseudo-periodistas, operadores comunicacionales y amigos de la secta de Machado, han quedado completamente desorientados, atrapados en su narrativa. La incoherencia es tan grotesca que parece una tragicomedia política escrita por guionistas en crisis. Pasaron de pedir bombardeo con entusiasmo al ataque desenfrenado porque la realidad geopolítica no encajó con sus fantasías hollywoodenses de “liberación exprés”.
Pero el extremismo tiene sus facciones, y en este caso la facción de Magalli Meda, está obsesionada con promover ataques en contra de Trump y Rubio, particularmente como si la gente no se da cuenta que hoy insultan a quien antier idolatraban. Por otro lado, tienes la facción de Pedro Urruchurtu, que insiste en sostener la ficción de que “La Chick-flada” sigue siendo la gran referente continental, la líder indispensable a la que supuestamente “se le consulta todo”, aunque la realidad indique exactamente lo contrario.
Y existe un tercer grupo que, ante el evidente abandono político de su jefa y el desplome de su narrativa internacional, insiste en comprar y posicionar a supuestos “voceros revolucionarios” como piezas de utilería comunicacional, con la absurda esperanza de alimentar su fallida estrategia de dividir al chavismo desde adentro. El problema de este tipo maniobra es que luce tan artificial y desesperada que termina pareciendo una mala obra de teatro. De pronto aparecen personajes autoproclamados “críticos” o “disidentes”, repitiendo exactamente los mismos guiones, los mismos ataques y las mismas matrices de opinión que viene impulsando el maricorinato digital. Aunque cambian los rostros, el libreto sigue siendo igual de torpe.
EL FRACASO DEL EXTREMISMO, Y LA VICTORIA DE DELCY
My friend furrialeño, si algo quedó demostrado el pasado lunes, es que la antipatria parece estar incrustada en lo más profundo del ADN político de esa pseudo-oposición venezolana que vive obsesionada con sabotear cualquier causa nacional con tal de ganar cinco minutos de atención en redes sociales.
Mientras la presidenta (e) Delcy Rodríguez defendía en La Haya los derechos históricos de Venezuela sobre el Esequibo —un tema que une a todo nuestro país— ahí aparecieron cinco pelagatos del extremismo, sí, literalmente cinco, intentando montar un show miserable para las cámaras, honestamente parecían actores de reparto en una película de bajo presupuesto.
El contraste no pudo ser más humillante: de un lado una delegación defendiendo la soberanía nacional en un escenario internacional; del otro, un grupito desesperado enviados por la Chick-Flada tratando de convertir un asunto histórico y territorial en otro capítulo de su eterno circo propagandístico.
Y lo más triste es que ni siquiera lograron impacto esperado. Diez personas, tres teléfonos grabando y el ego colectivo creyéndose tendencia mundial. Así de desconectados están de la realidad.
Para el extremismo ya no existe país, historia, ni interés nacional: todo gira alrededor de su obsesión enfermiza por sabotear, atacar y convertir cualquier escenario internacional en plataforma para su espectáculo permanente de victimismo y propaganda, para ver si así llegan al poder.
HABLANDO DE FRACASADOS
¡Diosdado! La semana pasada te adelanté que al tequeño siniestro de Juan Pablo Guanipa le habían encomendado lanzarse un supuesto “recorrido nacional” por Venezuela, una gira improvisada para venderle a la gente el cuento de que “La Chick-flada” ya casi regresa y que la gran épica opositora sigue viva. Bueno, eso terminó siendo un fracaso monumental, por donde lo mires.
La realidad fue mucho más cruel que la propaganda. Allí donde intentaron montar actos “espontáneos”, apenas aparecían pequeños grupos de fanáticos, operadores digitales disfrazados de activistas y uno que otro curioso grabando para TikTok. Más que una gira nacional, aquello parecía una caravana de autoengaño político.
El amiguito mío pejoteco, alias Chucho, me adelantó que hay tremenda bronca entre las facciones, porque para esa gira se bajaron unos buenos reales y nadie sabe donde están, dónde quedaron o dónde se lo bebieron. Porque ni ruido, ni gente han logrado movilizar.
¡Hermano! el problema de fondo es evidente: la gente ya está agotada de promesas épicas que nunca aterrizan en nada. Durante años vendieron la fantasía del “ya casi”, del “ahora sí”, del “momento definitivo”, y terminaron convirtiendo la política en una serie interminable de lemas vacíos.
Según me dice Chucho, incluso dentro de sus propios círculos, el recorrido de Guanipa tenía una misión muy específica: mantener artificialmente viva la expectativa del supuesto regreso triunfal de “La Chick-flada”. Pero la operación salió mal porque ni siquiera entre sus antiguos simpatizantes existe claridad sobre qué representa hoy esa dirigencia, más allá de discursos grandilocuentes y videos cuidadosamente editados para redes sociales.
Así que el contraste fue demoledor: mientras intentaban proyectar fuerza y conexión popular, lo que terminaron mostrando fue desgaste, improvisación y una desconexión brutal con la realidad cotidiana del país. Mucho ruido digital, muchas consignas recicladas y cada vez menos gente creyéndose el libreto.
Por ahora, seguiré por acá en Washington aprovechando que muchos se fueron a China. Le ando siguiendo la pista a "La Chick-Flada" y su entorno, luego te contaré.
P.D.: RECUERDA QUE SOY TU AMIGO FINO, FITNESS E IMPORTANTE.
CAMBIO Y FUERA.
La realidad fue mucho más cruel que la propaganda. Allí donde intentaron montar actos “espontáneos”, apenas aparecían pequeños grupos de fanáticos, operadores digitales disfrazados de activistas y uno que otro curioso grabando para TikTok. Más que una gira nacional, aquello parecía una caravana de autoengaño político.
El amiguito mío pejoteco, alias Chucho, me adelantó que hay tremenda bronca entre las facciones, porque para esa gira se bajaron unos buenos reales y nadie sabe donde están, dónde quedaron o dónde se lo bebieron. Porque ni ruido, ni gente han logrado movilizar.
¡Hermano! el problema de fondo es evidente: la gente ya está agotada de promesas épicas que nunca aterrizan en nada. Durante años vendieron la fantasía del “ya casi”, del “ahora sí”, del “momento definitivo”, y terminaron convirtiendo la política en una serie interminable de lemas vacíos.
Según me dice Chucho, incluso dentro de sus propios círculos, el recorrido de Guanipa tenía una misión muy específica: mantener artificialmente viva la expectativa del supuesto regreso triunfal de “La Chick-flada”. Pero la operación salió mal porque ni siquiera entre sus antiguos simpatizantes existe claridad sobre qué representa hoy esa dirigencia, más allá de discursos grandilocuentes y videos cuidadosamente editados para redes sociales.
Así que el contraste fue demoledor: mientras intentaban proyectar fuerza y conexión popular, lo que terminaron mostrando fue desgaste, improvisación y una desconexión brutal con la realidad cotidiana del país. Mucho ruido digital, muchas consignas recicladas y cada vez menos gente creyéndose el libreto.
Por ahora, seguiré por acá en Washington aprovechando que muchos se fueron a China. Le ando siguiendo la pista a "La Chick-Flada" y su entorno, luego te contaré.
P.D.: RECUERDA QUE SOY TU AMIGO FINO, FITNESS E IMPORTANTE.
CAMBIO Y FUERA.