Voluntarios del Convoy Global Sumud Magreb permanecen incomunicados y en huelga de hambre
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Foto: Internet
Publicado: 07/06/2026 06:28 PM
Este domingo, un grupo de voluntarios internacionales que integraba el Convoy Global Sumud Magreb cumple quince días en situación de incomunicación tras haber sido detenidos de manera arbitraria en el este de Libia.
Los afectados, quienes se dirigían hacia la Franja de Gaza con el propósito de brindar asistencia humanitaria, han denunciado que permanecen recluidos en un centro de detención sin supervisión independiente, donde carecen de acceso a asistencia médica y garantías legales básicas.
Ante la falta de avances para su liberación y las condiciones de reclusión en las que se encuentran, los voluntarios iniciaron una huelga de hambre, extendida en varios casos a una huelga seca como medida de protesta. Los reportes señalan un deterioro progresivo en la salud física de los detenidos, quienes han experimentado desmayos y otras complicaciones derivadas de la falta de alimentación y de las condiciones precarias de higiene que presenta el lugar de reclusión.
La situación ha generado una creciente preocupación en el ámbito internacional, dado que las autoridades libias han restringido el acceso de organismos humanitarios y de asistencia jurídica a las instalaciones.
La incertidumbre sobre el estatus legal de los miembros del convoy, sumada a las denuncias de presiones psicológicas dentro del recinto, ha sido reportada por diversas organizaciones que exigen la intervención de instancias globales para velar por la integridad física de los activistas.
Hasta el momento, la ausencia de una respuesta clara por parte de las instancias locales ha dificultado las gestiones para lograr el acceso de observadores internacionales. El grupo, compuesto por ciudadanos de diversas nacionalidades, se mantiene a la espera de que se establezcan canales de comunicación que permitan determinar su situación legal y asegurar las condiciones humanitarias mínimas exigidas por los convenios internacionales vigentes.
REDACCIÓN MAZO