Wall Street: La lavandería del narcotráfico y el fentanilo

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EEUU es un país propicio para blanquear ganancias del narcotráfico, su sistema financiero lo convierte en el emporio mundial para el lavado de activos
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Publicado: 13/02/2026 06:09 PM

Se habla muy poco de esto, pero existen datos que confirman que Wall Street, el centro financiero que controla el dinero en el mundo, tiene su base en el lavado proveniente del narcotráfico.

El director de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Antonio María Costa, afirmó que existe evidencia de que las ganancias del crimen organizado fueron el único capital líquido de inversión disponible para algunos bancos al borde del colapso en 2008 y, como resultado, al menos 352 mil millones de dólares provenientes del narcotráfico fueron absorbidos por el sistema económico.

Costa, en una entrevista al portal informativo Observer declaró que “el dinero del narcotráfico mantuvo a flote el sistema financiero durante el punto álgido de la crisis mundial y en muchos casos, el dinero procedente del narcotráfico era el único capital líquido de inversión. En el segundo semestre de 2008, la liquidez era el principal problema del sistema bancario y, por lo tanto, el capital líquido se convirtió en un factor importante”.

De acuerdo al Departamento del Tesoro de EEUU, el lavado de dinero es “la forma en que alguien o alguna organización limpia las ganancias obtenidas ilegalmente, o dinero sucio. Por lo general, implica tres pasos: colocación, estratificación e integración, para que los fondos ilegítimos puedan convertirse en parte del sistema financiero”.

Las regulaciones contra el lavado de dinero (ALD) nacieron como parte de la Ley de Registro de Transacciones Monetarias y Extranjeras (más comúnmente conocida como la Ley de Secreto Bancario), aprobada por el Congreso en 1970 para rastrear los millones de dólares que se blanqueaban a través de los bancos estadounidenses. Específicamente, requería que las instituciones financieras mantuvieran registros de cualquier transacción en efectivo que superara los 10 mil dólares y que reportaran actividades financieras sospechosas. Las regulaciones contra el lavado de dinero adquirieron aún más importancia después del 11 de septiembre de 2001, ya que el lavado de dinero generalmente financia el terrorismo.

Pero esta práctica no es nueva, el lavado de dinero en EEUU se remonta a principios de la década de 1920, cuando miembros de la mafia y del crimen organizado ganaban enormes sumas de dinero mediante apuestas ilegales, contrabando de alcohol y otras actividades clandestinas. Necesitaban una forma de justificar legítimamente estos fondos y se les ocurrió la idea de comprar lavanderías. Las lavanderías eran un negocio que solo aceptaba efectivo, pero con el tiempo, ni siquiera las lavanderías podían explicar cómo eran tan rentables.

Meyer Lansky, contemporáneo del famoso gánster Al Capone, se convirtió en el padre del blanqueo de capitales. Estaba decidido a evitar el destino de este mafioso (una condena por evasión fiscal en 1931) y fue el responsable de descubrir cómo utilizar el sistema bancario suizo para ocultar sus crecientes reservas de efectivo. Lansky desarrolló la primera técnica real de blanqueo, que consistía en depositar el dinero recibido ilegalmente en un banco suizo y luego prestarlo a otros bancos extranjeros para legitimarlo.

En cualquier país, el lavado de dinero proveniente del narcotráfico se considera como una actividad criminal que ha permeado estructuralmente el sistema bancario y financiero del país. Sin embargo, las autoridades estadounidenses suelen negar la vinculación del país con este fenómeno y externalizan la responsabilidad en actores foráneos como los cárteles, acusados de explotar el sistema financiero estadounidense para blanquear sus ganancias.

A pesar de esto, entidades como el Departamento de Justicia o el Departamento del Tesoro se han visto obligadas a reconocer que el negocio bancario de ese país ofrece múltiples ventajas y facilidades para el lavado de capitales del narcotráfico, ya que cuenta con aspectos regulatorios y tecnológicos ampliamente beneficiosos para esta actividad criminal.

Esto implica admitir, por conciencia u omisión, que EEUU es un país propicio para blanquear ganancias del narcotráfico, cuyas facilidades de carácter transaccional convierten este lugar en un emporio mundial del lavado, sin competidores.


Complicidad sistémica de los bancos de EEUU en el narcolavado


Un reciente informe de la Red de Control de Delitos Financieros (FINCEN), oficina dependiente del Departamento del Tesoro de EEUU, bajo el título “Análisis de tendencias financieras. Financiamiento ilícito relacionado con el fentanilo: patrones de amenaza y tendencias para 2024” expone los lazos estructurales entre el lavado y el sistema bancario estadounidense, con relación al fentanilo.

El informe reveló que, de acuerdo a la Ley de Secreto Bancario (BSA, por su siglas en inglés), el 57% de las operaciones financieras de las empresas de servicios monetarios, que incluye los bancos tradicionales y plataformas para cambio de divisas y remesas estadounidenses, están relacionados con el fentanilo.

Gracias a la BSA se detectan y reportan incidentes sospechosos de lavado o crímenes financieros. El dato sugiere que las operaciones de blanqueo de capitales ligados con las ganancias del fentanilo ocurren fundamentalmente en este segmento del sistema financiero.

Siguiendo las premisas del informe, la flexibilidad tecnológica y los múltiples mecanismos de pago de estos servicios bancarios facilitan el lavado de capitales de narcotraficantes, garantizan una conectividad segura con países extranjeros y proporcionan el blanqueo mediante el uso de diversas monedas y opciones transaccionales. Dicho de otra manera, esta eficiencia operativa y transaccional potencia al máximo las posibilidades de lavado de dinero del narcotráfico.

Más adelante, el informe de la FINCEN destaca que estados de gran densidad poblacional como California, Florida y Nueva York registran la mayor cantidad de incidentes relacionados con actividades de lavado de ganancias del fentanilo y la Oficina Nacional del Tesoro encuentra lógico en este hallazgo que en dichas ciudades operan redes estables de tráfico de fentanilo, por lo que realizar la actividad de blanqueo en entidades bancarias de estos estados representa un incentivo de reducción de riesgos.

También se añadió en ese informe que “otros estados con grandes áreas urbanas que han establecido redes de distribución de drogas y pueden servir como puntos de recogida para el blanqueo de ganancias ilícitas, como Texas, Massachusetts, Georgia, Washington e Illinois, también figuraron de manera destacada en los informes BSA".

El reporte además mostró que las operaciones de lavado de capitales en EEUU se han expandido con el uso de criptomonedas, fundamentalmente Bitcoin, mecanismos de pagos P2P y el empleo de dinero en efectivo, es la fórmula que continúa siendo la más relevante para las operaciones de blanqueo. Se trata, de acuerdo con la FINCEN, de nuevas tendencias que están elevando el nivel de sofisticación de los narcotraficantes.

Otra publicación, en 2024, de la Comisión de Sentencias de EEUU, una instancia oficial del Gobierno Federal, reveló datos interesantes sobre las características del delito de lavado de activos, en un arco temporal que abarca desde el año 2020 hasta 2024. Esta abordó el fenómeno a partir de estadísticas de los casos judicializados, un registro útil para comprender la amplia trama que vincula a EEUU con este delito.

Incluso, el Departamento del Tesoro, según el informe "Evaluación Nacional del Riesgo de Lavado de Dinero" del año 2024, admitió que alrededor de 300 mil millones de dólares de dinero sucio se lavan en ese país anualmente, y al menos un tercio de este lavado se relaciona con el narcotráfico.

Ante esto, resulta difícil de creer que exista una lucha real en contra del narcotráfico en ese país; ya que es evidente que gran parte de su estructura financiera se sostiene por este mercado, además de no presentar ninguna política económica que vaya en función de aplicar regulaciones serias para evitar tal dependencia. 


AMELYREN BASABE/REDACCIÓN MAZO

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