Cómo es la respuesta ante una catástrofe y las comparaciones evidentes
Escucha esta noticia: 🔊
Tu navegador no muestra audio
internet
Publicado: 10/07/2026 05:25 PM
El pasado 24 de junio, día de conmemoración de la Batalla de Carabobo, aproximadamente a las 6 de la tarde, Venezuela sufrió un doble terremoto que sacudió la vida de los venezolanos, es la catástrofe más fuerte que hemos tenido que vivir y que nos tiene inmersos tanto en la tristeza y el dolor como en la solidaridad. Sin embargo, dentro de las críticas que han salido a discusión, se habla de un manejo aletargado respecto al tiempo de respuesta de los cuerpos de rescate nacionales.
En países con cultura sísmica como Japón, México, Chile y EEUU, el tiempo de atención a los afectados por un terremoto oscila entre primeras horas luego del impacto hasta un máximo de 72 horas para la consolidación total de los servicios de rescate. La alta capacidad tecnológica, los recursos económicos y la infraestructura adecuada, permiten que estos países reduzcan de forma drástica el tiempo de respuesta en comparación con naciones en desarrollo.
En 2023, luego del terremoto de 7.8 que hubo en Turquía se realizó una actualización de los protocolos mundiales respecto a la gestión de la respuesta y recuperación ante emergencias, y en dicho documento se detallan las lecciones aprendidas del enfoque sistemático de la Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias de Turquía (AFAD) y la coordinación internacional de los equipos médicos de emergencia.
"En las primeras 24 horas se realiza un despliegue Inmediato y el proceso de evaluación y clasificación rápida de pacientes en los servicios de urgencias, paralelamente inicia la movilización de los cuerpos de bomberos, defensa civil y ambulancias locales hacia la zona afectada. La atención médica inicial en las zonas de impacto se establece firmemente durante las primeras horas mediante hospitales de campaña y redes logísticas pre-planificadas".
Agrega el documento que "las 72 horas siguientes al evento sísmico, son las más críticas por que inicia la búsqueda y el rescate de personas afectadas, es el límite establecido para rescatar con vida a personas atrapadas bajo los escombros. En los países desarrollados, la llegada de maquinaria pesada, equipos K9 (perros de rescate) y drones de mapeo térmico masivo se consolida por completo en este lapso".
Luego añade la actualización que "entre los 3 y 7 días siguientes se enfoca la atención en la estabilización de damnificados: Apertura de campamentos temporales con servicios básicos (agua potable, electricidad de respaldo, saneamiento y alimentos)".
El manejo japonés
Japón, una potencia con experiencia en el manejo de tragedias sísmicas, opera bajo un modelo de respuesta centralizado y de arriba hacia abajo, mientras que EEUU utiliza un sistema descentralizado y de abajo hacia arriba. Esta diferencia estructural define quién toma las decisiones físicas y qué tan rápido se mueven los recursos tras un terremoto crítico.
La respuesta japonesa está diseñada para activarse de forma automática desde el núcleo del gobierno nacional:
· Mando Único: La Oficina del Gabinete (liderada por el Primer Ministro) asume el control total de inmediato.
· Activación Vertical: No requiere que las prefecturas soliciten ayuda; el gobierno nacional despliega recursos de oficio.
· Fuerzas de Autodefensa (SDF): El ejército se moviliza automáticamente en minutos hacia las zonas afectadas de forma directa.
· Centralización Logística: Los centros de distribución de suministros prioritarios responden a un plan macro estatal único.
EEUU, por otro lado, la respuesta se basa en el principio de autonomía local, escalando de lo municipal a lo federal según la gravedad y bajo criterios estrictos burocráticos:
· Mando Escalonado: El control inicial es estricto de la ciudad o el condado afectado (policía y bomberos locales).
· Solicitud Formal: La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) solo interviene si el Gobernador del estado declara una emergencia y solicita ayuda formal al presidente.
· Guardia Nacional: Responde al Gobernador de cada estado; la movilización entre estados requiere acuerdos interestatales previos.
· Sectores Fragmentados: La respuesta involucra de forma masiva a organizaciones sin fines de lucro, como Cruz Roja y empresas privadas de servicios públicos bajo coordinación local.
El tiempo de atención médica y rescate ante un terremoto en un país desarrollado y sin sanciones económicas es de pocos minutos para el despliegue local y de un máximo de 72 horas para asumir el control total. Por el contrario, en un país bajo un régimen de sanciones económicas severas, el tiempo de atención inmediata de gran escala puede retrasarse de 3 a 7 días adicionales, prolongando la ventana crítica de rescate y elevando las tasas de mortalidad secundaria. A pesar de que el Gobierno Bolivariano tiene más de una década con restricciones importantes en el manejo de sus finanzas producto de las sanciones y bloqueo unilateral por parte de EEUU, manejó el protocolo de atención a las víctimas del doble terremoto en los tiempos contemplados en documento actualizado de Turquía, bajo la estructura que maneja el modelo japonés.
Para tener claro la magnitud del evento sísmico vivido en nuestro país el pasado 24 de junio, es importante conocer el documento realizado por la Alianza Global para la Concienciación y el Impacto (GAIA) sobre la Política de sanciones en respuesta a desastres, en mayo de 2024, en el que se explicó el tiempo de respuesta de países como Turquía y Siria:
“El 6 de febrero de 2023, un terremoto de magnitud 7,8 sacudió el sureste de Turquía. Ese mismo día, otro terremoto de magnitud 7,5 azotó el norte de Siria. El número de fallecidos superó los 50 mil casi de la noche a la mañana, y muchos niños desaparecieron. Inmediatamente después del desastre, luego de las primeras 72 horas, aproximadamente 4500 equipos de búsqueda y rescate recorrieron Turquía con maquinaria pesada capaz de retirar escombros, alimentos y suministros médicos para las víctimas. Sin embargo, los sirios tuvieron que esperar tres días para que llegaran la maquinaria y las herramientas especiales a la zona devastada por el terremoto. Esto se debió a que los convoyes de ayuda solo podían pasar por el cruce de Bab al-Hawa, ya que era la única ruta terrestre aprobada por las Naciones Unidas (ONU) para entrar en el país”.
Impacto de las sanciones en el tiempo de respuesta ante un desastre natural: El caso de Venezuela (2026)
Los recientes terremotos de magnitud 7.5 y 7.2 registrados en el país ponen en evidencia el impacto del daño producido por las sanciones y podemos evidenciar las siguientes:
· El impacto previo en infraestructura: Tras años de restricciones en los sectores petrolero y financiero, los servicios públicos esenciales (agua, electricidad y transporte de salud) ya operaban debilitados, restando capacidad de resiliencia estructural inmediata ante el sismo.
· La barrera del financiamiento: Organizaciones civiles y centros de investigación como el Centro Estadounidense de Investigación Económica y Política (CEPR) señalan que el congelamiento de activos estatales en el extranjero impide al país movilizar miles de millones de dólares propios indispensables para financiar la reconstrucción y la asistencia médica masiva a corto plazo.
· La flexibilización tardía: Aunque el Departamento del Tesoro de EEUU emitió licencias temporales de algunas sanciones económicas hasta el 23 de octubre de 2026 para permitir transacciones de socorro, la ayuda internacional y las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) médicas como Médicos Sin Fronteras, deben trabajar con un sistema hospitalario colapsado por la falta de inversión contundente que no es permitida por las sanciones.
“Hemos visto en ocasiones anteriores cómo las sanciones estadounidenses han restringido y obstaculizado los esfuerzos de ayuda tras el terremoto”, declaró Alex Main, director de Política Internacional del CEPR. “De manera inmediata, la administración Trump puede evitar los errores cometidos por la administración anterior en respuesta al terremoto de Siria en 2023, cuando se perdieron vidas debido a las exenciones tardías y limitadas de las sanciones otorgadas por la administración Biden. El gobierno venezolano debe tener la libertad de recibir y distribuir la ayuda para el terremoto y de enviar asistencia humanitaria a quienes la necesitan. Las sanciones actuales de EEUU y de otros países amenazan con paralizar la respuesta general al terremoto”.
“Debemos recordar que Venezuela sufrió la peor depresión de la historia mundial, sin guerra, debido a las sanciones económicas ilegales de EEUU”, declaró Mark Weisbrot, codirector del CEPR. “Los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) muestran una pérdida del 74% del PIB en ocho años. Esta devastadora caída no fue un error, sino un resultado previsible para cualquier país aislado por las sanciones del sistema financiero internacional y, además, privado de la gran mayoría de sus ingresos en divisas provenientes de las exportaciones petroleras. Decenas de miles, y probablemente cientos de miles, de venezolanos murieron como consecuencia de esas sanciones. Por lo tanto, EEUU tiene la obligación de levantar las sanciones para prevenir más pérdidas de vidas en Venezuela”.
Sin embargo, con todo y sanciones, hemos visto un Gobierno desplegado en acción para proteger al Pueblo venezolano, y que éste tenga hoy 2 luchas: una contra la devastación que nos dejó el terremoto y otra contra la información falsa que, lejos de aportar para el bienestar de todos, crea zozobra, angustia y más dolor. Es entonces cuando objetivamente debe reflexionarse sobre que, a pesar de las sanciones y de no tener una experiencia en sismos como otros países desarrollados, es el Gobierno Bolivariano el que salva, protege, ayuda y apoya a su gente, por que por ahora, la batalla es por la vida.
AMELYREN BASABE/REDACCIÓN MAZO