Diversos sectores de mujeres en Bolivia mantienen medidas de presión contra leyes que consideran represivas
Escucha esta noticia: 🔊
Tu navegador no muestra audio
Foto: Internet
Publicado: 26/05/2026 04:32 PM
Este martes, diversos sectores de mujeres en el Estado Plurinacional de Bolivia incluyendo trabajadoras y dirigentes sociales, han iniciado jornadas de huelga de hambre y movilizaciones en La Paz para rechazar normativas que consideran represivas.
Las manifestantes exigen la anulación de leyes que sancionan el bloqueo de vías públicas, las cuales denuncian como instrumentos diseñados para criminalizar el derecho a la protesta y limitar la libre expresión de las demandas populares.
El conflicto se centra en el impacto de estas leyes sobre los movimientos sociales, que históricamente han utilizado el bloqueo y la movilización como herramientas de presión ante la falta de diálogo estatal.
Según las voceras de las organizaciones, la implementación de estas medidas busca desarticular la capacidad de respuesta de los gremios frente a políticas económicas que, a su juicio, afectan directamente la economía de las familias trabajadoras.
La medida de fuerza, que se extiende a otros sectores como el magisterio y organizaciones mineras, busca forzar al Gobierno a entablar mesas de diálogo resolutivas en lugar de recurrir a la vía judicial para frenar las movilizaciones.
Las representantes han advertido que mantendrán la huelga hasta obtener garantías de que se respetarán los derechos democráticos de asociación y protesta, sin represalias legales contra quienes ejercen su derecho a disentir.
Este escenario refleja la creciente polarización política en el país, donde la lucha por los derechos laborales y sociales se enfrenta a la postura oficial de garantizar el libre tránsito y la estabilidad productiva.
La tensión se mantiene en las principales ciudades bolivianas, mientras la opinión pública permanece atenta a posibles acuerdos que permitan desactivar las medidas de presión y evitar una mayor escalada del conflicto social.
REDACCIÓN MAZO