Gobierno de Brasil demarcó 20 tierras indígenas en dos años
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Publicado: 04/04/2026 06:16 PM
El Ministerio de los Pueblos Indígenas (MPI) de Brasil presentó un balance que registra la aprobación de 20 tierras indígenas y la firma de 21 ordenanzas declarativas en sus primeros dos años de gestión, revirtiendo el estancamiento que caracterizó a los gobiernos de Michel Temer y Jair Bolsonaro.
Además de las demarcaciones, el informe oficial detalla que se encuentran en curso 12 procesos de instrucción para la expulsión de invasores de territorios ancestrales. Paralelamente, el gobierno confirmó la recomposición de la Fundación Nacional de los Pueblos Indígenas (FUNAI), organismo que había sido desmantelado durante la administración anterior y que resulta clave para la defensa de los derechos territoriales.
Kleber Karipuna, coordinador ejecutivo de la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (Apib), declaró que nunca antes en la historia de la República se había logrado una proporcionalidad tan alta de indígenas ocupando cargos estratégicos en el Estado. Entre esos espacios destacan posiciones en la Secretaría de Salud Indígena y en diversas coordinaciones regionales, lo que permite incidir directamente en las políticas públicas.
La exministra Sônia Guajajara dejó la titularidad del MPI para postularse como diputada federal por São Paulo, en una estrategia del movimiento indígena por fortalecer su presencia en el Poder Legislativo. Los líderes del sector consideran que la disputa institucional tanto en el Ejecutivo como en el Congreso es vital para consolidar las demandas territoriales y desafiar la hegemonía del agronegocio en el parlamento.
Pese a los avances, el movimiento indígena advierte que la demarcación de tierras sigue siendo la principal demanda insatisfecha. Karipuna atribuyó el ritmo inferior al esperado en las aprobaciones presidenciales y las declaraciones de límites del Ministerio de Justicia a la “interferencia política” y a las dificultades del gobierno central para enfrentar los intereses del agronegocio y la especulación territorial, sectores que dominan gran parte de la Legislatura brasileña.
REDACCIÓN MAZO