¡Se acabó el pan de piquito! Sepa por qué lobistas de La Sayo andan desesperados tocando puertas en Washington
Internet
Publicado: 27/05/2026 10:58 PM
Aeropuerto Nacional Ronald Reagan.
Regresando de Panamá City.
Washington D.C.
PATRIOTA VIP.
Hello my friend furrileaño. How are you?. Acabo de aterrizar en Washington y mi primera misión es encontrar un lugar para jugar la lotería, porque ya quedó científicamente comprobado que cada cosa que te decimos termina pasando exactamente como se dice. A estas alturas no sé si abrir una consultora política o un centro de adivinación.
Lo ocurrido con eso que llaman “El Marico-rinato” y la "Chick-flada" Machado en Ciudad de Panamá terminó pareciéndose menos a una cumbre política y más a una cartelera de boxeo amateur: demasiados egos sobre el ring, demasiadas facturas pendientes y muy poca coherencia estratégica, porque cuando las diferencias pesan más que los acuerdos, cada reunión deja de ser un espacio para construir consensos y se convierte en una competencia de vanidades, puñaladas elegantes y sonrisas hipócritas para la foto. Al final, más que una alianza política, aquello parecía un casting de sobrevivientes buscando protagonismo antes de que se apague el reflector.
Perooo.. ante de continuar. ¡Brother! Aquel, el que tú sabes y todos saben, se molestó conmigo porque le dije que me venía a D.C. y no me fui a Caracas, ¿tú le puedes decir, que estoy trabajando? yo sé que él quiere que le adobe el pavo, pero que tranquilo que Roma no se hizo en un día y todavía falta mucho para acción de gracias.
En fin, vamos a lo nuestro.
¡Diosdado! Lo ocurrido este fin de semana en Panamá es, quizás, el retrato más descarnado del desgaste, la improvisación y el fracaso político que María “La Chick-flada” Machado y toda su órbita de aduladores asalariados vienen protagonizando desde hace muchísimo tiempo.
Hay que decirlo, aunque muchos prefieran fingir entusiasmo para no perder el puesto en la nómina del aplauso fácil: lo de Panamá fue un absoluto fiasco. Y sí, yo lo advertí. Nadie quiere reconocerlo públicamente, pero la enorme mayoría del extremismo ultra-radical lo sabe, lo comenta en voz baja y lo mastica con frustración.
Una reunión rechazada por medio mundo, un supuesto “baño de masas” que apenas sobrevivió media hora, una asistencia muchísimo menor a la inflada por la propaganda y una “unidad” que, lejos de transmitir fortaleza, terminó exhibiendo agotamiento, fracturas internas y una desesperación inocultable por sostener un relato que ya no convence ni a los propios.
¿Te acuerdas de mi amiguito, alias “Chichón de Piso”, el que estuvo infiltrado en eso que llaman la “Pupú” (Plataforma Unitaria)? Bueno, me soltó con lujo de detalles todo lo que realmente ocurrió dentro del famoso cónclave que sostuvo “La Chick-flada” con toda esa colección de personajes que llevan años vendiéndole frustración, falsas expectativas y humo político al país.
Según “Chichón de Piso”, aquel “cónclave histórico” terminó siendo más bien una exhibición pública de desconexión, improvisación y egos chocando violentamente contra la realidad. Lo que quedó en evidencia fue la enorme distancia que existe entre “La Chick-flada” Machado, la administración de Estados Unidos y el nuevo momento político en Venezuela.
Y lo más demoledor: en ese encuentro no hubo acuerdos de ningún tipo. Nada. Cero. Mucho discurso grandilocuente, mucha foto cuidadosamente calculada y toneladas de propaganda reciclada para intentar vender una supuesta “unidad” que por dentro hace agua por todos lados.
Tanto así que a varios de los presentes les terminó quedando clarísimo por qué el entorno internacional ya no les compra el libreto desgastado de hace años. Porque una cosa es vivir de consignas, épica prefabricada y aplausos entre aduladores profesionales… y otra muy distinta entender que la realidad política cambió mientras ellos seguían atrapados en el marketing de la resistencia eterna.
Y aquí viene una de las partes más reveladoras del desastre: varios miembros de la “Pupú” le reclamaron directamente a “La Chick-flada” sobre su estrategia, sus improvisaciones y, sobre todo, sus supuestos planes para regresar a Venezuela. Según “Chichón de Piso”, aquella mujer quedó más perdida que Condorito en examen de física: mirando para los lados, tragando saliva y respondiendo con frases vacías y consignas que ya ni sus propios aliados son capaces de repetir sin vergüenza.
“Chichón de Piso” me dice que el silencio incómodo dentro de la sala era tan evidente, tan pesado y tan revelador, que más de uno entendió en tiempo real que el problema ya no es solamente la ausencia de resultados… sino la falta absoluta de dirección política seria detrás de todo ese espectáculo de selfies, slogans y humo mediático.
En el encuentro de Panamá no pudieron ni siquiera definir una propuesta clara para hacer frente a la estrategia que mantiene Estados Unidos con el gobierno que encabeza nuestra hermana Delcy Rodríguez. Ahí esos cascarones vacíos que llaman "partidos" entendieron que el chavismo tiene una vocería con los americanos mucho más seria, respetuosa y directa que la propia oposición quien hace mucho tiempo era quien dominaba ese tablero.
Pero lo peor vendría después. Mientras todo ese espectáculo de puertas adentro seguía su curso, yo me había movilizado al lugar donde “La Chick-flada” supuestamente tendría su gran encuentro con la diáspora. ¡Y qué vergüenza, hermano!… cerraron tres avenidas completas para terminar montando un show que no llenaba ni la mitad de las expectativas que ellos mismos inflaron.
Tanta logística, tanta propaganda, tanta narrativa épica construida para redes sociales… y al final parecía una concentración de una junta de condominio improvisada muy lejos del gran “baño de masas” que estuvieron vendiendo durante días. En el punto donde supuestamente convergía “La Chick-flada” no lograron reunir ni 600 personas, y estoy siendo generoso con la cifra.
Tanto es así que la aparición de “La Chick-flada” la tuvieron que retrasar más de hora y media, en un intento evidente de ganar tiempo y ver si lograban inflar artificialmente lo que la realidad se negaba a entregar.
Lo más revelador era ver a los operadores, coordinadores y aduladores de turno moviéndose de un lado a otro, tratando de tapar con cuerpos lo que no podían sostener con realidad: espacios vacíos, silencios incómodos y una puesta en escena que no resistía el más mínimo plano abierto. El operador del dron, estuvo literalmente haciendo malabares visuales para intentar convertir la escasez en multitud, como si la tecnología pudiera maquillar lo que la calle ya había decidido no comprar.
Pero el momento cumbre fue directo y demoledor: cinco minutos antes de que “La Chick-flada” subiera a la tarima, aparecieron varios de esos nombres recurrentes del mismo círculo político —entre ellos Juan Carlos Caldera, Leopoldo López, Antonio Ledezma y afines—. En ese instante, la poca gente presente estalló en gritos de rechazo, con una avalancha de insultos e improperios que rompieron por completo la narrativa cuidadosamente construida sobre la supuesta unidad.
A la "Chick-flada" no le quedó otra que recortar tiempos y aunque intentó utilizar su técnica barata de emocionalidad con un par de menores de edad que fueron llevados premeditadamente al lugar, al final, lo que quedó no fue un evento político, sino una producción desesperada por parecer lo que no era: una demostración de fuerza que terminó convertida en desgaste y frustración.
LA REUNIÓN CON MULINO
¡Brother! Antes siquiera de que María “La Chick-flada” Machado bajara del avión en Panamá, el mensaje político ya estaba servido sin necesidad de traducción: el presidente Mulino no parecía interesado en alfombras rojas ni gestos de entusiasmo, sino en un recibimiento estrictamente protocolar, de esos que no se celebran ni se dramatizan… simplemente se cumplen.
Desde ese primer momento quedó claro que su recibimiento no venía acompañado de la parafernalia política que algunos intentan inflar en redes sociales para vender relevancia donde apenas hay protocolo. No hubo gestos de cercanía, no hubo señales de complicidad política, ni el más mínimo esfuerzo por convertir el encuentro en un espectáculo de esos que luego se editan en redes como si fueran cumbres históricas. Y en diplomacia —aunque a muchos les incomode aceptarlo— cuando no hay calor, lo que hay es distancia; y cuando hay distancia, es porque el mensaje ya fue enviado sin necesidad de palabras.
Lo que no imaginó “La Chick-flada” es que en su reunión con Mulino, a puerta cerrada, sin declaraciones a la prensa y bajo el formato sobrio de un encuentro estrictamente protocolar en un ambiente casi doméstico de despacho oficial, el mandatario panameño le dejó muy en claro el marco real de la relación: su gobierno está enfocado en recomponer y fortalecer los canales diplomáticos con Venezuela, en la línea de normalizar relaciones y retomar una interlocución institucional que en el pasado fue parte estable del tablero regional.
Y ese detalle, aunque se intente maquillar después con comunicados o interpretaciones convenientes, es el que define el tono real de la visita: no fue una escena de alineamientos políticos ni un respaldo automático, sino un encuentro contenido, medido y sin concesiones simbólicas. En otras palabras, una reunión donde el protocolo habló más fuerte que cualquier relato posterior.
EL CONTROL DE DAÑOS
¡My friend furrileaño! Y si aún queda alguna duda de que lo ocurrido en Panamá dejó más grietas que certezas, basta con observar el síntoma más evidente de todos: la velocidad casi automática con la que los palangristas asalariados del extremismo han tenido que salir a fabricar narrativa de emergencia para intentar sostener lo que, en terreno, fue bastante menos épico, menos contundente y bastante más terrenal de lo que se vendió al público.
Todos alineados, salieron a vender tomas cerradas y fotos con ángulos justos, ninguno puso una toma abierta. ¡Brother! cuando un evento realmente tiene el peso político que se le atribuye, no necesita que salgan intérpretes improvisados, ni voceros de rescate, ni relatos reconstruidos a contrarreloj como si se tratara de una operación de control de daños. Los hechos, cuando son sólidos, caminan solos. No requieren maquillaje, ni edición emocional, ni una cadena de justificadores intentando exagerar la verdad.
LO QUE SIGUE MOVIENDOSE EN LA ADMINISTRACIÓN GRINGA
¡Diosdado! Aprovechando estas horas acá en Washington aproveché para verme con MilkeWake, que como sabes sigue ahí de lleno en las altas esferas del poder, para ponerme al día con todo. Lo que me dijo me dejó tieso: según MilkeWake, el desprecio que dentro de la administración han empezado a sentir contra "La Chick-flada" Machado está alcanzando niveles nunca antes vistos.
MilkeWake también me adelanta que el lobby de la señora anda en modo desesperación total, tocando puertas como si no hubiera mañana, al punto de pedir audiencias casi hasta con el conserje que sirve café en la White House o en el Departamento de Estado. Resultado: la han dejado en visto, sin respuesta y sin la más mínima expectativa de una cita cercana.
Según me cuenta MilkeWake, la estrategia sigue siendo la misma y no hay ningún tipo señales de que vaya a cambiar. Las relaciones entre ambos países continuaran afianzándose en la base del respeto mutuo, el reconocimiento, la independencia y la soberanía, aunque ellos intenten vender todo lo contario.
La razón: en Estados Unidos todos, excepto los socios a los que María Machado les debe dinero y quieren que llegue a algo a ver si les paga, entienden que la única garantía de paz y estabilidad es la Revolución Bolivariana, y si alguien aún duda de eso, que venga a Venezuela y se de un paseo por las calles de cualquier ciudad.
MilkeWake me prometió nueva información en horas, sobre lo que está ocurriendo más aguas adentro de "La Chick-Flada" y su entorno de cara a las elecciones de medio termino. Te advierto que siguen apostando por mal camino y la jugadita les saldrá caro. Sé lo que te digo.
RECUERDA QUE SOY TU AMIGO FINO, FITNESS, E IMPORTANTE.
CAMBIO Y FUERA.
VIP
REDACCIÓN MAZO