Nueve meses no bastaron: Lo que enseñan las Torres Gemelas sobre la tragedia venezolana

Escucha esta noticia: 🔊

Tu navegador no muestra audio


Eso pasó en las Torres Gemelas. En Estados Unidos, después del 11 de septiembre de 2001, la operación formal de rescate, recuperación y remoción en Ground Zero terminó el 30 de mayo de 2002
Internet

Publicado: 09/07/2026 08:28 AM


Hay que decirlo con crudeza: cuando un edificio cae sobre cientos o miles de personas, no aparece una fila ordenada de cuerpos esperando ser entregados. Aparecen ruinas, polvo, fuego, concreto partido, cuerpos atrapados, restos mezclados y familias preguntando por nombres que nadie puede confirmar todavía.

Eso pasó en las Torres Gemelas. En Estados Unidos, después del 11 de septiembre de 2001, la operación formal de rescate, recuperación y remoción en Ground Zero terminó el 30 de mayo de 2002. Es decir, fueron NUEVE MESES de trabajo continuo entre escombros, acero retorcido y restos humanos. La cadena ABC7 de Nueva York reseñó que durante esos nueve meses trabajaron allí equipos de rescate, recuperación y apoyo tras los ataques. (ABC7 New York⁠)

Y aun así, muchísimos cuerpos no pudieron ser recuperados completos. La agencia AP reportó que, cuando las torres colapsaron, se recuperaron pocos cuerpos enteros y que los forenses han tenido que trabajar con más de 21 mil 900 restos humanos, algunos examinados una y otra vez con nuevas tecnologías de ADN. (AP News⁠)

El dato más duro es este: casi 40% de las víctimas del World Trade Center todavía no tenían restos identificados más de dos décadas después. AP informó en 2025 que, aunque se habían logrado nuevas identificaciones por ADN casi 24 años después, alrededor del 40% de las víctimas seguían sin restos identificados. (AP News⁠)

Eso significa que ni siquiera un país con instituciones forenses muy desarrolladas pudo cerrar rápidamente una tragedia de esa magnitud. No fue falta de tecnología ni falta de personal. Fue la realidad brutal de un colapso masivo.

Ahora llevemos esa comparación a Venezuela. El doble terremoto reciente no destruyó solo dos torres en un solo punto. En Venezuela se cayeron, colapsaron o quedaron gravemente dañadas centenares de estructuras: las cifras reseñadas por AP hablan de 190 edificios colapsados y 856 estructuras dañadas, además de miles de fallecidos, heridos y personas sin hogar. (AP News⁠) Reuters también reportó que la tragedia ya dejaba 3 mil 811 fallecidos, 16 mil 740 heridos y 17 mil 907 personas sin hogar. (Reuters⁠)

Por eso hay que ser serios. En Venezuela no se está enfrentando una tragedia localizada, sino una emergencia extendida, con centenares de edificios caídos o comprometidos, comunidades enteras afectadas, familias desplazadas, servicios rotos y equipos de rescate trabajando en zonas inestables.

Desde una mirada justa, el gobierno venezolano enfrenta una tarea enorme: rescatar, remover, identificar, atender heridos, proteger sobrevivientes y organizar la respuesta en medio de una tragedia nacional. Pedir rapidez es legítimo; exigir milagros es irresponsable.

Si en Nueva York la remoción tomó nueve meses y la identificación de víctimas sigue siendo una herida abierta más de veinte años después, en Venezuela el proceso puede ser todavía más complejo. No porque falte voluntad, sino porque la magnitud territorial y humana del doble terremoto es mayor: no son dos torres, son centenares de estructuras caídas o dañadas, miles de familias rotas y un país entero tratando de levantar cuerpos, nombres y memoria al mismo tiempo.

REDACCIÓN MAZO 

Comparte esta noticia: